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Tegucigalpa, Honduras.- Miembros de la corporación municipal de Tatumbla, al oriente la capital hondureña, denunciaron supuestas presiones del sector construcción para modificar el plan de arbitrios vigente, mientras representantes de al menos 15 empresas negaron cualquier intento de imposición y aseguraron que únicamente buscan diálogo y ajustes técnicos relacionados con el tamaño mínimo de los lotes.
El regidor municipal, Lázaro García, relató que el conflicto se originó durante una reunión de corporación celebrada el lunes 16 de febrero, cuando un grupo de empresarios llegó a la sesión argumentando preocupación por una posible veda para no construir en la zona.
“El lunes había reunión de corporación. Vino un grupo de constructores porque otro regidor publicó en Facebook unas treinta propuestas, incluida una veda de un año mientras se hacía el ordenamiento territorial. Eso nunca se discutió formalmente”, expresó García.
El regidor explicó que el tema de la veda surgió en redes sociales y no había sido incorporado oficialmente a la agenda municipal, pero fue interpretado por el sector construcción como una decisión inminente.
“Ni siquiera se había tocado el tema en corporación, pero lo tomaron como que íbamos a dejar sin comida a los empleados. Dijeron que éramos ‘come niños’ y me señalaron a mí, aunque quien publicó eso fue otra persona”, manifestó el funcionario.
García aseguró que durante la reunión algunos representantes del rubro exigieron reducir el cobro establecido en el plan de arbitrios y presionaron para que se sometiera a votación inmediata.
“Comenzaron a decir que ellos mandaban, que las cosas iban a ser como ellos dijeran. Exigían modificar el Plan de Arbitrios Municipal, para reducir el tamaño mínimo de lote de 800 varas cuadradas a 350 varas cuadradas y querían que votáramos ese mismo día para dejarlo aprobado”, sostuvo, sobre el tamaño de los terrenos para proyectos habitacionales.
El regidor afirmó que la corporación les explicó que cualquier modificación requiere un proceso técnico y la participación de profesionales en distintas áreas, por lo que no puede resolverse de forma inmediata.
“Les dijimos que eso no era así, que lleva un proceso, que requiere estudio y análisis. El plan de arbitrios está aprobado desde la administración anterior y entra en revisión hasta septiembre para ratificarse en noviembre”, añadió.
Asimismo, negó que exista una decisión oficial de decretar una veda en el municipio y aseguró que la intención es ordenar el crecimiento urbano.
“Nadie está vetando a nadie; solo pedimos que trabajen en base a la ley. Tatumbla ha crecido en desorden y lo que buscamos es orden. La gente tiene derecho a vender, pero debe haber planificación”, señaló.
García dijo que presentó una denuncia por razones de seguridad, al considerar que hubo actitudes insistentes que interpretó como presión indebida.
“Lo hicieron ver como algo personal, como que no queremos que estén aquí. Es imposible retirar constructoras con terrenos desarrollados. Pero la imposición no la podemos aceptar; yo soy nuevo y sé que esto es un proceso legal”, afirmó.
Por su parte, el alcalde de Tatumbla, Marco Tulio Martínez, confirmó que el tema surgió tras publicaciones en redes sociales realizadas por un miembro de la corporación, lo que generó inquietud entre empresarios del rubro.
“Llegaron algunos miembros del sector construcción porque un regidor publicó en Facebook que podría haber una veda. A raíz de eso vinieron a presionar, pero quedamos en reunirnos nuevamente el lunes 23 de febrero para buscar acercamientos”, sugirió el edil.
El alcalde aseguró que el objetivo es alcanzar consensos y aclaró que no existe ninguna resolución adoptada sobre cambios al plan de arbitrios ni sobre el tamaño de los lotes.
“El plan de arbitrio ya está establecido. Tal vez vamos a escuchar propuestas, pero no se ha presentado nada formal ante la corporación. No hay nada aprobado ni desaprobado en este momento”, puntualizó.
Sobre la posibilidad de reducir el tamaño mínimo de los lotes de 800 a 350 varas cuadradas, el alcalde fue enfático en que no se ha discutido oficialmente.
“También se habla de bajar de 800 a 350 varas, pero no hemos hablado nada de eso todavía. Fue quizá un comentario. No existe ninguna decisión oficial al respecto”, subrayó.
Desde el sector construcción, una fuente cercana a la Cámara de la Construcción que se organiza en Tatumbla negó que haya existido intimidación y explicó que la preocupación principal radica en la viabilidad económica de la vivienda clase media.
“En Tatumbla hay más de 60 empresas constructoras, pero solo 20 o 25 estamos formalmente constituidas y pagando tributos. Nosotros no fuimos a imponer nada; solicitamos participación y diálogo”, aseguró.
El representante explicó que el precio promedio de la vara cuadrada oscila entre 1,100 y 1,200 lempiras, y que el valor comercial final ronda los 1,600 lempiras, lo que eleva considerablemente el costo total de un lote de 800 varas.
“Si multiplica 1,600 lempiras por 800 varas, solo el terreno cuesta 1,280,000 lempiras. Súmele una construcción básica de 50 metros cuadrados a 16,000 lempiras el metro, y estamos hablando de más de 2,100,000 lempiras”, detalló.
Según el sector, esa cifra hace inaccesible la vivienda clase media para muchos hondureños, por lo que plantean reducir el tamaño mínimo de los lotes a 350 varas cuadradas para abaratar costos.
“Vivimos en un país pobre. Lo que solicitamos es regular la vivienda clase media de 800 varas a 350 varas. No estamos pidiendo eliminar el plan de arbitrio ni imponer nada, sino participar en el ordenamiento territorial”, sostuvo.
El representante añadió que el sector construcción genera entre 500 empleos directos y 800 indirectos en el municipio, por lo que una eventual suspensión afectaría significativamente la economía local.
“En ningún momento se amenazó ni se intimidó a nadie. Existen videos de la reunión. Solo pedimos que el plan de ordenamiento territorial sea participativo y que no se limite el derecho al trabajo ni a la vivienda”, afirmó.
Mientras ambas partes mantienen posiciones firmes, la corporación municipal y los empresarios acordaron sostener una nueva reunión el 23 de febrero para buscar consensos que permitan ordenar el crecimiento urbano sin frenar la actividad económica en Tatumbla, Francisco Morazán.