La capital de Honduras está a las puertas de una epidemia de dengue, sobre todo en las zonas de mayor inseguridad.
Y es que el personal de Salud ni siquiera se atreve a ingresar a sectores denominados “calientes”, ante el estado de sitio impuesto por las maras.
Antonio Díaz Canaca, jefe de la unidad de Control Ambiental de la Región Metropolitana de Salud, aseveró que desde marzo del año anterior los mareros no permiten la realización de las jornadas de control del vector.
Es así que las abatizaciones, fumigaciones y el control biológico pasaron a la historia en puntos como las colonias Villa Cristina, Villa Franca y Flor del Campo, entre otras de los alrededores, señaló el funcionario.
Canaca explicó que tampoco pueden hacer uso de elementos policiales, porque probablemente quedarían expuestos en las próximas visitas a los sitios críticos.
“La última vez no nos dejaron entrar aún con elementos de la Policía”, aseveró.
Además, el personal de la Regional de Salud expone su vida en las siguientes inspecciones, consideró.
Canaca externó su preocupación debido a que en las zonas más inseguras es donde mayor reporte de casos de dengue han tenido históricamente, por lo que no descarta una abrupta alza en los indicadores de la enfermedad.
Asimismo, anunció que hoy emprenderán una campaña intensiva de tres semanas en la colonia Nueva Suyapa.
La jornada incluye abatización, fumigación de hogares y control biológico y químico.