Tegucigalpa, Honduras.- La banda estudiantil del Centro de Educación Básica José Trinidad Reyes, de Ocote Hueco, Lepaterique, conquistó el primer lugar en un festival de bandas de guerra y bandas marciales organizado por autoridades educativas de Francisco Morazán, tras meses de preparación y esfuerzo de sus integrantes.
El triunfo tiene un significado especial para esta comunidad rural, donde los estudiantes representaron a Lepaterique frente a agrupaciones de centros educativos de Tegucigalpa y otros municipios del departamento.
Este centro educativo también es reconocido por haber sido reconstruido con el apoyo del filántropo japonés Shin Fujiyama y forma parte del proyecto de mil escuelas.
La directora del centro educativo destacó que la banda está integrada por alumnos de primero a noveno grado, quienes comenzaron los ensayos en julio para prepararse para la competencia.
“En nuestra banda participan estudiantes desde primero hasta noveno grado. Los jóvenes comenzaron a practicar desde julio y, gracias a su esfuerzo y dedicación, obtuvieron el primer lugar en la competencia”, expresó la directora Belquis Sagrario Martínez.
La participación de la institución surgió después de una selección realizada durante las actividades cívicas de Lepaterique, desarrolladas el 28 de septiembre en conmemoración de la llegada de los pliegos de independencia. En esa jornada, la banda del José Trinidad Reyes fue elegida para representar al municipio.
La agrupación viajó posteriormente a Tegucigalpa para participar en el encuentro convocado por la Subdirección Departamental de Modalidades Educativas, mediante la Secretaría de Educación, Arte y Cultura, con la participación de bandas estudiantiles de diferentes sectores de Francisco Morazán.
La directora manifestó que el resultado representa una satisfacción para los docentes y las familias, porque demuestra el compromiso de los menores con las actividades culturales y educativas. El reconocimiento también permitió visibilizar el trabajo que el centro realiza en una comunidad alejada de la capital.
“Estamos muy satisfechos porque este resultado es fruto del esfuerzo, la dedicación y el trabajo de los estudiantes, pero, sobre todo, del apoyo de los padres de familia. Ahora se ha dado a conocer todo el trabajo que los niños y jóvenes han realizado para formar parte de la banda”, afirmó.
El acompañamiento de los padres de familia fue uno de los elementos que la directora resaltó tras la competencia. Según explicó, las familias han respaldado a sus hijos durante el proceso de preparación, una colaboración que considera fundamental para alcanzar resultados positivos dentro y fuera de las aulas.
“Los padres de familia están muy felices y satisfechos al ver que su esfuerzo y el apoyo que brindan a sus hijos han dado frutos. Como docentes, también estamos contentos de poner en alto el nombre de nuestro centro educativo”, señaló.
La competencia reunió a agrupaciones estudiantiles de distintos sectores del departamento, por lo que el primer lugar representó un motivo de orgullo para los habitantes de Ocote Hueco. Los alumnos demostraron que la ubicación rural de su escuela no impide alcanzar metas importantes.
"Participamos junto a bandas de la capital y de otros sectores del Distrito Central. Gracias al esfuerzo de los jóvenes, logramos el primer lugar. Estamos orgullosos porque somos de una zona rural, de un pueblo y de un municipio, y aun así demostramos que el esfuerzo vale la pena”, expresó la directora.
Tras el reconocimiento, la responsable del centro educativo aprovechó para enviar un mensaje a otras comunidades escolares y destacó la importancia de mantener una relación cercana entre docentes, estudiantes y padres de familia. A su criterio, el trabajo conjunto es indispensable para impulsar el desarrollo de la niñez.
“Por otra parte, nuestro centro educativo está infinitamente agradecido con Shin Fujiyama por la construcción de cuatro aulas, que respondieron a una necesidad muy grande de nuestra institución. Durante mucho tiempo tocamos muchas puertas en busca de ayuda, pero no siempre obtuvimos una respuesta positiva”, expresó.
También destacó la importancia de reconocer públicamente a las organizaciones y personas que contribuyen a mejorar la educación en las zonas rurales.“Hace un año y cuatro meses inauguramos estas aulas, pero sentimos como si hubiera sido ayer. Seguimos agradecidos porque, cuando acudimos a Shin Fujiyama, no pasó mucho tiempo antes de que nos dieran una respuesta positiva y el proyecto se hiciera realidad”, concluyó la maestra.