Tegucigalpa

Alternativa de educación para niños desposeídos

Dos escuelas y seis jardines de niños ubicados a inmediaciones de los mercados capitalinos educan 3,800 menores cada año.

12.04.2013

La educación es un pilar fundamental para que los seres humanos se desarrollen en la sociedad.

Pero, para muchos niños, hijos de vendedores ambulantes o locatarios de los mercados que rodean la capital, estudiar en un trabajo cuesta arriba.

Desplazarse del puesto de los mercados -donde trabajan sus progenitores todo el día- hasta un centro educativo es una tarea casi imposible de sortear.

Gloria Figueroa, es hija de una vendedora de abarrotes en el mercado La Isla. Para ella, estudiar para ser una mujer próspera y de bien, es igual de fundamental como colaborar con su madre en las ventas diarias.

Es por ello que la joven combina ambas actividades y cursa el tercer grado en la escuela Enriqueta de Lázarus, ubicada en el área de estacionamiento de la plaza comercial.

“Si no estuviera la escuela cerca del puesto no sé si estaría estudiando porque mi mamá no tendría tiempo de llevarme desde acá hasta la séptima avenida de Comayagüela a una escuela”, aseguró la menor.

Como ella, cientos de niños que laboran junto a sus padres en los mercados han encontrado en las escuelas municipales que dirige la Alcaldía una alternativa de estudio.

Actualmente, en la capital operan seis jardines de niños ubicados en los mercados capitalinos y dos escuelas; Enriqueta de Lázarus en el mercado La Isla y Estrella de Belén en el mercado Belén.

A lo largo de los 10 años de operación de los centros se han graduado unos 10,000 menores en el área de prebásica y básica.

Además de educar a los niños, los centros ofrecen a las madres la oportunidad de dejar a sus pequeños bajo el cuidado de niñeras en las guarderías que operan en algunas de las escuelas.

En las manos de 66 empleadas de la Alcaldía descansa la educación, formación y cuidado de los hijos de locatarios y vendedores ambulantes.

Por esta labor, los padres solo pagan 20 lempiras mensuales para cubrir algunos servicios, explicó Sandra Pinto, gerente de Desarrollo Humano de la Alcaldía Municipal.

La operación de los centros depende en su totalidad de la municipalidad, así que está en manos del próximo alcalde decidir si le da o no continuidad a la formación de los niños.

Formación integral

Los niños que se forman en los centros educativos municipales reciben además de la formación regular que exige la Secretaría de Educación, clases de tecnología, educación ambiental, formación en valores, deportes y música.

Lucrecia de Álvarez, esposa del alcalde capitalino Ricardo Álvarez, asegura que la finalidad de los centros es brindar una oportunidad de formación y un cuidado integral a niños de escasos recursos.

“Cuando Ricardo empezó su gestión ya existían algunas guarderías, al conversar con los vendedores nos dimos cuenta que debíamos ampliar el programa y así iniciaron los jardines y escuelas”, comentó.

Mediante alianzas se ha logrado la dotación de las escuelas con computadoras portátiles, que permiten que cada niño reciba cuatro horas diarias de computación.

En la escuela Enriqueta de Lázarus la clase de tecnología, introducida hace cinco años, se ha convertido en una herramienta formativa y motivacional.

“Antes de tener el programa a mitad del año se retiraban de las aulas entre 30 a 40 niños, ahora la interacción con las computadoras redujo a cero esta cifra”, detalló Fernando Velásquez, maestro de computación de la escuela.

Incluso, los niños del centro Lázarus han creado un blog por medio del cual envían sus tareas e interactúan con sus compañeros a través de la red.

Con esta herramienta los niños aplican los conocimientos adquiridos sobre el manejo de programas de texto, cálculo e Internet y reforzamiento de matemáticas y español.

Crearán cuatro nuevas guarderías municipales

La gerente de Desarrollo Humano de la Alcaldía, Sandra Pinto, anunció que mediante un financiamiento del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), se construirán cuatro nuevas guarderías municipales.

Los centros de cuidado infantil se ubicarán en las aldeas Santa Rosa, Cataluña y Nueva Jerusalén.

“El costo del proyecto es de 1.8 millones de dólares (unos 36 millones de lempiras), los proyectos entrarán en proceso de licitación y esperamos en julio poder iniciarlos”, detalló.

Se espera que las guarderías estén listas en un plazo de un año, los terrenos donde se levantarán los centros serán donados por la municipalidad.
Los nuevos centros contarán con elementos modernos e innovadores en materia de cuidado infantil.