Tegucigalpa

Abandono mantiene en mal estado el 80% de puentes

En la capital hay unas 90 estructuras y la mayoría están en malas condiciones. Último estudio se realizó en 1990.

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07.08.2013

La falta de mantenimiento de los puentes vehiculares y peatonales de la capital mantiene en un vilo constante la seguridad de los capitalinos.

En diciembre de 2008, una enorme grúa se precipitó al río Choluteca y se llevó los barandales del puente que une la colonia San José de la Vega con el bulevar Kuwait.

En 2011, a falta de la estructura de seguridad, un joven que conducía un vehículo turismo cayó al vacío, luego de que el sistema de frenos presentara fallas, por fortuna salió ileso.

Casi cinco años después, las peligrosas condiciones del puente continúan igual.

Sin embargo, estos percances y muchos más que se han presentado en otras infraestructuras no han marcado conciencia entre las autoridades para repararlas y evitar tragedias más grandes.

Y es que el 80 por ciento de los puentes que comunican la capital están en mal estado y abandonados.

Falta de pasamanos, baches, agujeros y daños en sus bases son, entre otros, los males que enfrentan estas edificaciones.

Obras como la instalada a la altura de Germania, en la 21 de Octubre, barrio La Guadalupe, El Sitio y los que se ubican sobre el anillo periférico, a la altura de la San Miguel, Aldea Suyapa y Villas del Sol, son un inminente riesgo.

Muchas de estas obras presenta grietas debido a la vibración que producen los vehículos y el transporte público.

Otra de las carencias que presentan la mayoría de estos corredores es la falta de alumbrado público, pues las luminarias están quemadas.

Un ejemplo de ello es el puente Cardenal Rodríguez, que une a la colonia el Edén y la Venezuela, donde hay 20 lámparas instaladas, sin embargo, solo dos funcionan.

Cero mantenimiento

Carlos Aguilar, un comerciante de accesorios para celulares en el barrio La Bolsa, comentó que el temor le acecha en el puente que conduce a Soptravi, pues la estructura vibra con el peso de los vehículos.

“Cuando hay flujo alto vehicular el puente parece hamaca”, comentó el capitalino.

El expresidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Honduras (CIIH), Luis René Evelin, aseveró que en la capital ha sido una costumbre inaugurar proyectos y olvidarse del mantenimiento.

A su juicio, la teoría es fácil de comprobar en proyectos viales, sistemas de agua potable, infraestructura escolar y sanitaria en todo el país.

“No solo es de inaugurar obras y luego olvidarse de ellas, ese es un error que hay que corregir”, señaló.

El también rector de la Universidad Politécnica de Ingeniería de Honduras (UPI) advirtió a las autoridades locales que si esta situación continúa, igual en la infraestructura vial se presentarán condiciones precarias a mediano plazo.

“Hay puentes que se construyeron hace varias décadas, las bases deben estar erosionadas. Lo recomendable es que las autoridades se ocupen de hacer una inspección general”, recomendó.

Añadió que el mantenimiento de la infraestructura en la mayoría de los casos solo se trata del pavimento y a los puentes con mucha suerte se les pasa una “manita” de pintura.

Evelin recordó que el último estudio sobre la situación de los puentes lo hizo la Secretaría de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (Soptravi) en 1990 a través de un programa de mantenimiento que se creó hace más de 20 años.

“Soptravi tenía una ficha técnica de cada uno de los puentes, con su longitud, dimensiones y el estado de la obra, pero se dejó de utilizar”, reveló.

Surge proyecto

El alcalde capitalino Ricardo Álvarez informó ayer que realizará una inspección al respecto para definir un plan de recuperación de puentes.

Empero, la Sexta regiduría que dirige Julio Salgado ya tiene previsto un proyecto que contempla la rehabilitación de 60 obras de infraestructura vial.

La iniciativa comprende resane de puentes, instalación de estructuras metálicas dañadas, pintura y habilitación de estaciones de buses.

Salgado estimó que la obra requiere una inversión de entre 50 y 100 mil lempiras de acuerdo al trabajo que hay que ejecutar -sobre todo en las estructuras más grandes como el Kuwait, donde se deben reinstalar aproximadamente 100 metros de barandales-.

El regidor dijo que es necesario crear una ley que obligue a los conductores que dañan las obras a que cancelen los valores de los daños, como lo hace la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).