Sucesos

Trasladan a 'El Pozo' involucrados en riña de centro penal de Juticalpa

La medida también tiene como finalidad proteger la vida de los privados de libertad del centro penal de Juticalpa

06.04.2017

Tegucigalpa, Honduras
Las nuevas autoridades del Instituto Nacional Penitenciario (INP) enviaron este jueves a la cárcel de “El Pozo” de Ilama, Santa Bárbara, a los privados de libertad que participaron en una riña interna en el centro penal de Juticalpa, Olancho, el pasado lunes 3 de abril.

Las medidas disciplinarias del nuevo sistema penitenciario no tolerarán el desorden, ni las insinuaciones a la ingobernabilidad.

Los reclusos trasladados desde el centro penal de Juticalpa, a la cárcel de 'El Pozo , en Ilama, Santa Bárbara son: José Luis Cruz Palma, José David Centeno Estrada, Jorge Roberto Zelaya Lanza, José David Centeno, Félix Enrique Zelaya Barralaga, Elvin Josue Rosales Gálvez y Ángel René Aguilar Rivera.

Las autoridades giraron instrucciones para identificar a los agresores que dejaron como saldo varios internos con lesiones leves.

Una comisión especial viajó desde Tegucigalpa a la ciudad de Juticalpa y anunció el cambio de las autoridades de ese centro penal para nombrar a personas que mantengan el orden y control. También se procedió al traslado inmediato de los privados de libertad que participaron en la riña dentro del recinto carcelario a la penitenciaria de “El Pozo”, en Ilama, por lo que ya pasaron su primer noche en la moderna cárcel que cumple los estándares internacionales.

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La actual administración del INP dejo claro que “no se tolerarán actos de ingobernabilidad en los centros penales”. También enfatizó que los nuevos directores deben mantener el control en el sistema penitenciario y no permitir actos de violencia que pongan en riesgo la vida de la población carcelaria.

Los lineamientos de certificación del personal penitenciario y la construcción de modernas cárceles, son parte de la transformación del sistema penitenciario impulsado por el presidente Juan Orlando Hernández y ejecutado por el INP.

Con el traslado de cabecillas de maras y pandillas, así como de involucrados en crímenes de impacto, se busca la reducción en la comisión de actos criminales ordenados desde las cárceles, entre ellos la extorsión, sicariato, secuestros, masacres, entre otros.

Estos cambios también son visibles por la reducción del hacinamiento en algunos de los centros penales con el traslado de reclusos de alta peligrosidad al módulo de máxima seguridad de la cárcel de “El Pozo”.