Honduras está presente por segunda vez en el Simposio Mundial de Arte en Corea, en el que más de 20 países están representados a través de escultores y pintores.
Santos Arzú Quioto y Fausto Tábora son los dignos embajadores del arte nacional en la decimosegunda edición de este evento que finalizará el 15 de octubre, y en el que se realizan varias actividades dirigidas a los artistas y la comunidad.
En 2012 el escultor Darío Rivera representó por primera vez a Honduras, su obra de granito blanco de casi cuatro metros de altura puede admirarse en la colección de esculturas del Museo Musan, organizador del evento, y que está ubicado en la ciudad de Boreyeong, al sur de Seúl.
ARTE HONDUREÑO PARA EL MUNDO. El pintor Santos Arzú Quioto, compartió que la invitación al simposio, el Museo Mosan la hizo mediante el embajador de Honduras en Corea, Michel Idiáquez Baradat.
Esta iniciativa busca reunir durante un mes a pintores y escultores de todo el mundo para intercambiar experiencias y realizar obras en los talleres del museo, que posteriormente pasan a formar parte de la colección de arte del recinto.
Esta es la primera vez que Fausto Tábora muestra su arte en Corea, mientras que para Arzú es su segunda experiencia en el país asiático, antes ya había expuesto en 2008 como parte de Honduras Artística al Descubierto, proyecto que desde hace más de una década coordina el Instituto Hondureño de Cultura Interamericana (IHCI), y que en esa ocasión reunió el trabajo de ocho exponentes nacionales en la Galería de Korean Foundation. Para ambos artistas, esta es la primera vez que participan en el simposio.
Durante su estadía han tenido parte en varias actividades, entre ellas conversatorios de la obra artística desarrollada en el simposio, “así cada artista tiene la posibilidad de conocer lo que hacen los otros artistas”, expresó Santos Arzú.
“Otro aspecto clave ha sido interactuar con la comunidad, la gente tiene la posibilidad de ir a los talleres y platicar con los artistas mientras ellos desarrollan su labor. También los escolares, junto a sus maestros, visitan constantemente las instalaciones. Nos llamó mucho la atención la visita de militares coreanos a la exposición”, señaló el pintor.
En el encuentro no solo han compartido espacios comunes de trabajo, si no que también ha sido una excelente oportunidad para intercambiar ideas, técnicas y crear redes para futuros proyectos.
La estadía en Corea no solo se ha tratado de que los artistas expongan su obra y compartan los procesos que hay detrás de ella, los organizadores también se han preocupado por escoger lugares de interés cultural y artístico de Corea, para que los representantes de cada país conozcan un poco más de sus costumbres y tradiciones. “Desde las grandes urbes como Seúl hasta lugares declarados Patrimonio de la Humanidad, como la ciudad de Jeonju. Ir a los templos y otros lugares donde transpiran espiritualidad oriental ha sido invaluable”, expresó nuestro entrevistado, quien agregó que la experiencia es sumamente enriquecedora, “y esto en todas las vertientes, empezando por la diversidad. Artistas de muchos países, cada uno con sus experiencias y realidades, con sus propias lecturas de mundo, según las circunstancias que les ha tocado vivir, han hecho de este evento una plataforma interesantísima de intercambio”. Artistas de Nepal, Uzbekistán, España, Polonia, República Checa, Canadá, India, Sri Lanka, Hungría, Sudán, Georgia, Corea, Colombia, Ecuador, Irán, entre otros, han compartido esas similitudes que les unen en el lenguaje universal del arte. “Aunque venimos de latitudes diversas, nos damos cuenta que los ideales son los mismos. Que las dificultades pero también esperanzas trascienden fronteras, razas, idiomas, abismos culturales”.
El Simposio Mundial de Arte en Corea finalizará el 15 de octubre con una exposición colectiva de los artistas participantes, en la que serán invitados los embajadores de los países representados.
LOS ARTISTAS. Tanto Fausto Tábora como Santos Arzú Quioto han sido artista preocupados por el desarrollo del arte en Honduras, y se han interesado, cada uno en su disciplina, en extender cada vez más los espacios. Tábora en el occidente de Honduras es un referente de la escultura, y cada año realiza simposios de escultura en el que reúne tanto a artistas nacionales como internacionales, que desarrollan en las comunidades obras de mediano y gran formato cuyo proceso se realiza al aire libre, donde la gente puede observar el trabajo que hay detrás de la obra, para posteriormente apropiarse de ella, puesto que estas quedan expuestas al aire libre donde a lo largo del tiempo pueden ser apreciadas por nacionales y extranjeros.
Por su parte, Arzú Quioto es un pintor que se ha abierto espacio en escenarios nacionales e internacionales, siendo invitado a exposiciones individuales y colectivas, así como a residencias artísticas, la más reciente fue en Connecticut, Estados Unidos, donde estuvo durante un mes y medio. El pintor es un referente del arte abstracto en Honduras, que ha compartido su experiencia en talleres, como los realizados por Mujeres en las Artes Leticia de Oyuela (Mua) como parte del proyecto “Educar a través del arte”, donde Arzú es un artista voluntario.
PRÓXIMOS PROYECTOS. Luego del Simposio Mundial de Arte en Corea los artistas vienen a preparar sus próximos proyectos. Santos Arzú tiene programada para 2015 una exposición en León, Nicaragua. “También darle continuidad a talleres en algunas escuelas públicas del Centro Histórico de Tegucigalpa con el programa ‘Educar a través del Arte’, que desarrolla Mua, y coordinar eventos artísticos culturales en el Instituto Salesiano San Miguel. La parte pedagógica del arte, su capacidad para generar hondureños pensantes, no debe ser descuidada”, manifestó el artista.
Por su parte, Fausto Tábora, además del simposio en Corea, también participó en Panchimalco, El Salvador, con una obra escultórica de grandes proporciones. Proximamente, además de las actividades en su natal Lempira, coordinará un simposio de escultura en Diriamba, Nicaragua, con participación de artistas de toda la región centroamericana, esto en marzo de 2015.
El arte nacional no descansa, sino que avanza, crece y se expande, y muestra de ello ha sido la participación de estos dos hondureños, quienes al igual que otros exponentes del arte en nuestro país dejan en alto el nombre de Honduras.