La creatividad no tiene límites, y cuando se trata de la ópera los formatos se pueden transformar en inusuales y sorprendentes.
En la actualidad se pueden disfrutar óperas sobre un escenario, a la orilla de un lago, en escenarios naturales o en una piscina.
Por ejemplo la compañía AquAria Palaoa, pues los artistas tratan de reflejar los efectos del cambio climático y la contaminación por medio del canto en el centro de una piscina.
La creadora de este nuevo concepto es la excampeona de natación y mezzosoprano Claudia Herr.
La ópera narra la historia de una mujer que busca el elixir de la eterna juventud, en el camino se enfrenta con una ballena asesina, interpretada por un hombre vestido de negro, mientras están rodeados de un coro de focas.
Los artistas cantan por encima y por debajo del agua con la ayuda de tanques de oxígeno y micrófonos especiales para transmitir sonidos bajo el agua.
La orquesta, que está en la superficie, acompaña desde un lado de la piscina.
La obra se ha presentado desde el año pasado y ha sido un éxito.