Inicia la cuenta regresiva menos esperada. Solo faltan cinco días...
El viernes 21 de diciembre es la fecha que más ha dado de qué hablar durante 2012, no solo en Honduras y en los países que guardan vestigios de la civilización maya, sino a nivel mundial.
¿Se acabará el mundo? ¿Habrá un cataclismo planetario? ¿Será el día del apocalipsis?
Mucha desinformación trasciende al respecto, lo cierto es que los mayistas, historiadores, escritores y expertos en cosmogonía, misticismo y filosofía de la cultura maya coinciden en que no se trata del fin del mundo, sino del término de un ciclo.
PARANOIA MUNDIAL. Según la NASA, “el 21 de diciembre de 2012 no será el fin del mundo tal y como lo conocemos, sino un nuevo solsticio de invierno”. Lo cierto es que el tema sobre un supuesto apocalipsis ha generado una conmoción mundial.
El cine, la televisión, las redes sociales y medios de comunicación en general han contribuido a la paranoia mundial en relación al tema.
“Desafortunadamente, muchas personas tienen miedo por las tesis de estos rumores, especialmente los niños. Al menos una vez a la semana recibo un mensaje de una persona joven, de hasta 11 años, diciéndome que están enfermos o planteándose el suicidio debido a la llegada del día del juicio final”, comentó David Morrison, astrónomo de la NASA, quien en una ocasión también aclaró que “los calendarios existen para determinar el paso del tiempo, no para predecir el futuro”.
MARKETING, TURISMO Y CULTURA. El turismo en los países que guardan vestigios mayas ha incrementado, así como la realización de congresos, conferencias, documentales, publicaciones de libros, exposiciones de pinturas, películas, etc,. todos en relación al tema de las profecías mayas, el fin del mundo y la majestuosidad de esta civilización.
En referencia a la desinformación y el marketing que ha generado este tema, el historiador y líder espiritual de la Iglesia Católica, el padre Juan ángel López, fue enfático al decir que lo primero que hay que dejar claro es que no se trata de una profecía. López dijo estar de acuerdo en que se mercadee a Honduras y, específicamente, a Copán, “eso no está mal, lo que no se debe hacer es aprovechar el tema de los mayas para generar miedo y desinformar a la gente”.
Por su parte, el escritor hondureño Julio Escoto, autor de la obra “Magos Mayas Monjes Copán” -novela que en dos años lleva ya tres ediciones de mil ejemplares cada una- considera que sí hay un ostensible abuso en ese campo debido a que los ministerios de turismo y organismos similares no pueden, absolutamente no pueden, concebir el plano cultural de la historia, solo el tipo Disney o turístico. Fenómeno que es normal debido a la baja formación y escaso profesionalismo de quienes usualmente laboran en esos cargos.
Según Escoto, en sus años de investigación sobre la vida de los mayas, lo que más alaba de esta civilización es su extraordinario dominio matemático y por ende en astronomía y astrología; su capacidad para desarrollar un perfecto alfabeto completo; su capacidad arquitectónica (Tikal, por ejemplo) y escultórica (Copán como mejor modelo). Su visión del mundo y la naturaleza siempre en búsqueda de armonía, su fuerza guerrera y su ambición por saber los secretos del universo.
En cuanto a la visión de la existencia desde el punto de vista de los mayas, el escritor opina que es “extremadamente religiosa para mi gusto, no llegaron al nivel superior en que para ser bueno el hombre ya no necesita el miedo de los dioses y actúa bien por el bien mismo. Todavía una sociedad primitiva que atribuía al cielo y lo divino características humanas. Una sociedad fatalista, lo que nunca debemos ser”.
LUZ EN MEDIO DE LA OSCURA CONTROVERSIA. Imaginación, una revista de narrativa que dirige Julio Escoto bajo el sello Centro Editorial, publica en su edición especial de diciembre de 2012 una serie de artículos enfocados a erradicar la información que vincula el término de un ciclo con el fin del mundo y que contribuyen a aclarar las dudas sobre ¿qué pasará en realidad el 21 de diciembre? A esta pregunta y otras en relación al tema responden Carlos Aragón, arqueólogo y mayista, y Gustavo Molina, experto en cosmogonía, misticismo y filosofía de la cultura maya.
¿Cómo entender cada cambio de ciclo de la humanidad concebido por la civilización maya? Los mayas concebían la historia como una gran espiral, en ella esta alcanza varios periodos tras un apogeo, desciende nuevamente retornando a un punto inferior. Seguidamente asciende de nuevo, hasta una altura más elevada que el punto del cual partió. Recordemos nuestras clases del colegio en donde vimos diferentes etapas de la historia, como el medioevo y renacimiento. Podemos decir que estamos entonces ante una evolución histórica que tal vez no sea simplemente lineal, sino espiral.
El final del treceavo Baktún (un ciclo, una medida de tiempo de 5,125 días), muestra el fin de una era y el comienzo de otra nueva. 13 baktunes constituían una era y, según sus cálculos, el 22 de diciembre de 2012 terminará la presente.
¿Qué pasará realmente el 21 de diciembre? No es el fin del mundo lo que se ha profetizado, sino el cierre de un ciclo y el comienzo de uno nuevo; observando el rumbo de nuestra civilización y de las que nos han precedido, sabemos que el auge y la caída de los valores también tienen comportamientos cíclicos; la época que nos ha tocado vivir marca una tendencia hacia la pérdida de los valores. Solo su estudio, la apropiación de su conocimiento y la práctica cotidiana de esos valores atemporales es lo que servirá a la humanidad como bastión para preservarlos y, una vez pasada la sima, resurjan, como lo indican las inscripciones jeroglíficas de los mayas. La Asociación Cultural Nueva Acrópolis es en nuestra ciudad una sede dedicada a preservar y difundir esos valores.
¿Qué profecías mayas se han cumplido? De los libros del Chilam Balam podemos mencionar una profecía, hay una corriente que menciona que los mayas ya sabían de la venida de los españoles y esto aparecía en sus libros proféticos, algunos también opinan que confundieron a los españoles con Quetzalcoalt en el caso de los mejicas o aztecas que esperaban la venida de su gran ser divino. Sin embargo, al analizar a profundidad el texto del Chilam Balam vamos a ver que la profecía de la que habla no es precisamente el retorno de Quetzalcoalt, sino el aparecimiento de personas que vendrían del otro lado del mar y que vendrían con gran violencia, esto podría hacer alusión a la llegada de los españoles y podría ser una profecía maya cumplida.
¿Qué opina de la desinformación y el marketing despertado en torno a este tema del fin del mundo? El sensacionalismo con que se ha tratado el tema ha dado origen a una industria multimillonaria orientada al entretenimiento, extremo que no debe tomarse de manera literal. Es importante atenerse a los criterios científicos y conocer que recientemente hubo un congreso dedicado al 13º Baktún donde profesionales en arqueología, historia y antropología tuvieron a bien disertar una serie de ponencias durante cuatro días sobre la temática, desvaneciendo con argumentos sólidos la idea del fin del mundo y con mucho humor recordando la amplia tradición de proyección del tiempo de los mayas y que no hablaron de un fin del mundo, mas sí de un cambio de ciclo, de un cambio de era, de una transformación de las que tiene lugar en el orbe y que no son casuales, sino matemáticamente regidas.
Algunas personas relacionan los desastres naturales, conflictos políticos, escasez de alimentos y cataclismo con el fin del mundo, ¿qué opina usted al respecto? Cada vez que un ciclo de tiempo se cierra, los seres humanos hemos asociado este gozne histórico con el supuesto “fin de los tiempos”. Eso mismo ha pasado en el año 1000 de nuestra era, y otra dosis de pánico hemos experimentado en el umbral del inicio del siglo XXI. Lo cierto es que hay desastres que no son otra cosa que la manifestación de una naturaleza que se expresa y cuyo daño no lleva ni una pizca de maldad ni de intención destructora. Y, por otro lado, hay otros desastres que son provocados por la mano del hombre, casi siempre impulsados por la ignorancia y el materialismo que nos ha llevado a ser los seres más depredadores de nuestra gran casa, el planeta Tierra. Todos hemos oído las numerosas tesis científicas y las evidencias irrefutables del calentamiento global y el desorden ecológico que lleva la firma de una humanidad egoísta que se percibe ajena a la naturaleza y por ello la desconoce y la destruye. Todo esto podría llevar al colapso de muchas especies y a un daño serio al planeta. Entonces estaremos nosotros como humanidad en la lista de las causas del fin del mundo. Pero, en perspectiva, podemos afirmar que todos los seres vivos marcan un ciclo de vida, desde su nacimiento hasta su muerte. Luego está claro que el planeta no es la excepción y se trata de un ser vivo que cumplirá, también en su momento, su ciclo de vida y la forma en la que se manifiesta ahora llegará a su fin con toda seguridad para iniciar de nuevo. Toda la naturaleza describe esa alternancia de vida y muerte y para los mayas esa era una verdad que miraban con naturalidad, sin pánico, con sabiduría.
Los expertos han hablado, y aunque siempre hay escépticos y creyentes, los conocedores resumen que este viernes 21 de diciembre de 2012 será otro día más para tachar en el calendario.