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Artes decorativas francesas en 33 salas

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07.06.2014

Obras de arte desde el rey Luis XIV hasta la reina María Antonieta son admiradas de nuevo por los visitantes del Museo de Louvre desde el viernes.

El museo parisino abrió de nuevo 33 salas, cerradas desde hace nueve años por renovación y dedicadas a las artes decorativas francesas.

Se trata de más de 2000 objetos y muebles presentados cronológicamente en un recorrido que busca recrear atmósferas y no mezcla las épocas.

Entre estos se destacan el cofre de oro de Luis XIV (1676), jarrón “navío” de porcelana de Sevres realizado para Madame de Pompadour, amante de Luis XV (1760), secreter de la reina María Antonieta creado por Riesener (1784): los tesoros se descubren al recorrer las salas e ilustran la excelencia de las artes decorativas francesas del siglo XVIII.

Las autoridades consideran estas salas como un viaje a través de la evolución del gusto, desde el comienzo del reino de Louis XIV hasta la Revolución francesa.

Los franceses “dominamos el mundo en el plano artístico durante 150 años, y fuimos siempre revolucionarios, es decir que no cesamos de cuestionar nuestro propio gusto”, declaró al presentar las salas a la prensa Jacques García, decorador que aconsejó al Louvre en esta renovación.

“Los objetos realizados en 1720 estaban pasados de moda en 1730. De manera que se retiraba todo y se empezaba de nuevo”, comentó.

La renovación costó 26 millones de euros (35 millones de dólares).

El cierre de esas salas al público en 2005 fue necesario para poner en conformidad con las normas instalaciones técnicas obsoletas, pero el museo aprovechó la ocasión para reestructurar las salas, renovar la museografía y tornarla más didáctica.

Esta apertura da por concluida la transformación iniciada en 1989 con la creación de la pirámide de vidrio que le da acceso.

EL CONTENIDO

Más de dos mil cuadros, esculturas, tapices, bronces, mármoles, porcelanas, vajillas, maderas nobles, tapices, alfombras, joyas, instrumentos científicos y mobiliario firmados por los mejores artistas y artesanos de finales del siglo XVII y del XVIII esperan al visitante en 2,200 metros cuadrados.

Las autoridades del museo bautizaron este nuevo recorrido como De Louis XIV à Louis XVI. Un art de vivre à la française.

El nuevo espacio fue inaugurado por la ministra de Cultura de Francia, Aurélie Filippetti, y se abrió al público el viernes 6 de junio.

Esta última gran rehabilitación, que empezó a vislumbrarse en 1995 y comenzó en 2008, fue enteramente financiada por el mecenazgo privado francés y extranjero.

Según el director del departamento de Objetos de Arte del Louvre, Jannic Durand, algunos espacios “conservaron su volumen y organización antigua”, como el dedicado a Luis XIV en una de las antiguas salas del Consejo de Estado, presidida por el majestuoso retrato del “Rey Sol” que figura en todos los manuales de historia en Francia.

El escenógrafo Jacques García y a los especialistas del XVIII de su departamento lograron concebir espacios de la dimensión exacta que tenían los más lujosos salones del XVIII y decorarlos con sus correspondientes adornos de madera.

Entre los que sin duda llamarán la atención de la gente están el pequeño “gabinete azul” blanco y oro del Palacio Villemaré-Dangé, rehecho enteramente en 1750, y que tras 20 años de estudio pudo ser reconstruido con sus revestimientos de madera esculpida originales, explicó Durand.

Durante el recorrido el visitante tendrá una mejor comprensión de las salas, ya que cada sala contiene la representación del soberano de su tiempo.

Esto permite además, descubrir con claridad cómo se pasó del rojo, el oro y el púrpura dominantes, y de las dimensiones palaciegas de la corte del Rey Sol (1660-1725), a unas tonalidades más dulces en la época de Luis XV (1725-1755), a veces con acentos rococó o “rocaille”, y a unos salones de menores dimensiones.

La tercera secuencia cronológica y estilística refleja el gusto por el neoclasicismo del reinado de Luis XVI (1755-1793), donde las tonalidades son más suaves y los volúmenes más pequeños, como el pequeño salón de María Antonieta que cierra el itinerario, dominada por tonos blancos sobre blancos, extremadamente delicados.

EL MUSEO

El Museo del Louvre (en francés: Musée du Louvre) es el museo nacional de Francia consagrado al arte anterior al impresionismo, tanto bellas artes como arqueología y artes decorativas. Es uno de los más importantes del mundo. Está ubicado en París, en el antiguo palacio real del Louvre.

En su interior alberga extensas colecciones, que son el resultado de un doble esfuerzo histórico.

Su apertur significó, dentro de la historia de los museos, el traspaso de las colecciones privadas de las clases dirigentes (monarquía, aristocracia e Iglesia) a galerías de propiedad pública para disfrute del conjunto de la sociedad.

Es decir, que se constituyó en el precedente de todos los grandes museos nacionales europeos y norteamericanos, y de hecho fue el modelo para muchos. Es el museo de arte más visitado del mundo y el más recordado por varias de sus obras maestras, como “La Gioconda”, de Leonardo da Vinci.

El Louvre es quizá el museo más importante del mundo. Sus extensas colecciones son el resultado de un doble esfuerzo histórico. Al coleccionismo desarrollado por la monarquía francesa a lo largo de varios siglos, se sumó el esfuerzo de los hombres de la Ilustración, la labor desamortizadora de la Revolución Francesa y las campañas arqueológicas y compras impulsadas durante todo el siglo XIX.

El Louvre alberga además varias de las obras maestras del arte universal, que han alcanzado la categoría de ícono y que son reconocidas en cualquier lugar del planeta. Aquí se encuentra la Gioconda, acaso la pintura más célebre, debida a Leonardo da Vinci, así como la “Virgen del Canciller Rolin”, de Jan van Eyck, “La encajera”, de Vermeer, la serie de grandes pinturas de “La vida de María de Médicis”, de Rubens, “La coronación de Napoleón”, de Jacques-Louis David, y “La libertad guiando al pueblo de Delacroix”, entre otras.

Además de otras obras de autores muy conocidos, entre ellos la de Poussin y que abarca un panorama desde la Edad Media hasta Ingres y Géricault. También están el “Retrato de Luis XIV”, de Rigaud, “Peregrinación a la isla de Citera” y Gilles, de Watteau, “La gran odalisca”, de Ingres, “La balsa de la Medusa”, de Géricault y “La muerte de Sardanápalo”, de Delacroix.

El visitante encuentra en el Louvre colecciones sobre Antigüedades orientales,

Antigüedades egipcias, Antigüedades griegas, Antigüedades etruscas, Antigüedades romanas, Artes del Islam, Esculturas, Objetos de arte, Pinturas y Artes gráficas.