Una experiencia fantástica para los sentidos es estar en el interior del Museo del Chocolate.
El recinto nació por iniciativa del gremio de pasteleros de Barcelona.
En el local se puede apreciar desde el origen del chocolate y los medios con los que se procesa hasta la cantidad de usos y aplicaciones que posee.
El museo cuenta con siete salas en total, y en una de ellas se observan varias reproducciones de las joyas arquitectónicas de Barcelona hechas con chocolate.
El recorrido inicia con el descubrimiento del cacao (de cuyas semillas se elabora el chocolate) en América Central, considerado como una planta divina, y su posterior importación a Europa, donde el chocolate era un manjar que solo podía permitirse la nobleza.
Una vez conocida la historia de este delicioso manjar, los visitantes al museo pueden aprender cómo se produce el chocolate con ejemplos que llenan las salas de deliciosos aromas.
En el establecimiento también se imparten talleres y actividades dirigidas a los niños, e incluso se organizan fiestas infantiles.
El museo abrió sus puertas por primera vez en el año 2000, como una pequeña empresa de los miembros del gremio, pero se ha convertido en uno de los más visitados del país.