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Voces Universitarias, una mezcla de sonidos y sentimientos patrióticos

El grupo que durante años aportó su talento para dar a conocer la música hondureña se volverá a reunir en un nuevo disco que será su legado para las presentes y futuras generaciones

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19.02.2012

Sus voces interpretando temas folclóricos y populares, son una invitación a querer a Honduras.

46 años después, una que otra cana que asoma, pero la misma pasión por la Patria, los integrantes de Voces Universitarias, un grupo que le dio tantas glorias a Honduras a nivel internacional, están más unidos que nunca.

La muestra es la forma en la que tocan la guitarra, los altos y bajos de sus notas musicales y la alegría con la que aún se mueven para interpretar esas melodías con olor a madre tierra, a costumbres, a tradiciones, que están ahí, listas para que se escuchen en las voces de las presentes y futuras generaciones.

El grupo, conformado por seis talentosos y fundado en febrero de 1966, nos recibió para contarnos sus anécdotas y sus planes futuros.

Encontrarlos fue sencillo. Desde la calle, sus voces acompañadas por los acordes de la guitarra eran tan fuertes que invitaban a escuchar, a bailar y a soñar.

RECUERDOS. Entre notas musicales comenzó la conversación.

“Lloro cuando de ti me alejo, y añoro mi regreso con ansias y pasión. Oh, mi Danlí, cuanto te quiero con todo el sentimiento, cantando esta canción te doy mi corazón. Mi Danlí, mi Danlí”.
Al ritmo de esta melodía, que de inmediato nos transportó a los escenarios donde en más de una ocasión fueron aplaudidos, su autor, Mamilio Rodas, guitarra en mano, agradeció por la oportunidad de contarle a las nuevas generaciones sus experiencias y de revivir esos gloriosos años.

Junto a él, los demás integrantes del grupo, Carlos Humberto Fortín, Abraham Rodríguez, Mamilio Rodas, Sonia de Fortín, Alejandro Espinoza y Selan David Galeano, recordaron la época dorada que vivieron mientras estaban en las aulas universitarias y completaban su tiempo libre con el canto.
Confesaron que su satisfacción no era lucrarse monetariamente porque en realidad no lo hicieron, más bien todo fue una satisfacción personal de desarrollar su talento y darlo a conocer fuera de las fronteras patrias.

Fueron veinticuatro brillantes músicos que formaron y por ende fundaron Voces Universitarias en febrero de 1966 y que iniciaron sus presentaciones bajo el auspicio de la Federación de Estudiantes Universitarios de Honduras (FEUH).

Su único director y productor fue Carlos Humberto Fortín, quien nos confesó que él aceptó el reto porque vio la necesidad de que Honduras, con tanto talento que tenía, debía aparecer en el mapa musical mundial y gracias a Dios este grupo lo consiguió.

“Fueron muchas las presentaciones que hicimos dentro y fuera del país y que, modestia aparte, el solo saber que mi talento servía para dar a conocer a mi querido país era gratificante”, reveló Fortín, mientras hacía unos acordes en su guitarra.

La reunión de los integrantes del grupo no es solo por amistad. La meta para este año es editar una nueva producción y volver al escenario para dar su último aporte al folclore nacional.
MÍSTICA PATRIÓTICA. Entre charla y charla, los exintegrantes de Voces Universitarias declararon que al criterio de ellos lograron hacerse reconocer por la mística que tenían sobre lo que querían dar a conocer. Los seis coinciden en que su meta fue inculcar el fervor patrio, el amor a nuestra tierra y al patrimonio que tenemos y “en la medida que todos los hondureños hagamos valer esto, la corrupción desaparecerá de este pueblo que se merece un destino mejor”. Ese mensaje, a criterio de ellos, pegó y logró que ese grupo lograse posicionarse a nivel internacional no solo por su talento, sino por sus pensamientos. Fue tanta la aceptación que ellos junto a otros artistas que a lo largo del tiempo pertenecieron a Voces Universitarias, se presentaron en escenarios internacionales a la par de artistas renombrados como José José, Carmela y Rafael, Marco Antonio Muñiz y Vicente Fernández, por mencionar algunos.

Países centroamericanos como Guatemala y Costa Rica también fueron testigos de su talento y se rindieron ante su música, que era una mezcla de folclore, popular, costumbrista y negroide.

Sus voces también vibraron en la Voz de Estados Unidos, la BBC de Londres y fueron invitados por Paco Malgesto a la XEW, una de las radioemisoras más escuchadas en el México de antaño.

El nombre de ese grupo hondureño ya circulaba en las altas esferas y fueron invitados de honor para cantar a las Naciones Unidas, al Congreso y el Pentágono de Estados Unidos, la Organización de Estados Americanos, Teatro Blanquita y Festival de Chiapas, en México.
REPERTORIO. La nostalgia vuelve a invadir a cada uno de los entrevistados y recuerdan que cada uno de los discos que grabaron encierra una historia y muchos sentimientos de los cuales no quieren desprenderse.

“A la capotín, “Sos un ángel”, “Corazón”, “Rumor”, “Esta tierra mía”, “Sensible despedida”, “Flores de mimé” y “Candú” son algunas de las tantas canciones que se incluyeron en el repertorio de cuatro producciones que salieron al mercado.

Si bien es cierto que el apoyo monetario llegó por parte de algunas empresas, el presupuesto que manejaban era escaso y no les quedaba mucho para el transporte para llegar a sus presentaciones. Pero esto no los detuvo y continuaron presentándose en cada escenario con una vestimenta impecable diseñada por ellos mismos con sus contribuciones y las de amigos anónimos. Lejos de detenerlos, la falta de apoyo los fortaleció e impulsó a seguir adelante con el único objetivo de dar un aporte a la educación y al folclore nacional con su música.

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