Dos jóvenes chinos grabaron teniendo relaciones sexuales en uno de los probadores del local de la cadena de ropa japonesa Uniqlo en el centro de Pekín.
Nadie sabe ni quién ni dónde lo volcó en internet, pero al cabo de unas horas en el ciberespacio chino no se hablaba de otra cosa. De hecho, en la principal red social del país, Weibo, el término más buscado fue 'Uniqlo', seguido de 'Uniqlo video'.
Las autoridades chinas fueron rápidas y trataron de eliminar todos los enlaces y comentarios, porque violaban la política de censura y control de contenidos impuestos por el gobierno.
Pero los internautas chinos no se dieron por vencidos y sacaron toda su artillería para combatir la censura que, esta vez sí, podía aducir el evidente contenido sexual para prohibir las imágenes.
Tal fue el escándalo que pronto se corrió el rumor de que todo era una estratagema comercial de la firma japonesa para que se hablase de ella.
La empresa no tardó en desmentirlo con un mensaje en el que anunció que la Policía está investigando el caso.
'Queremos pedir al público que utilice nuestros probadores de una forma moralmente correcta', añadió. Pero, de repente, comenzaron a aparecer ‘tuits’ teóricamente escritos por las cuentas oficiales de otras marcas que ironizaban sobre el asunto.
'No dejes que te graben de esta forma en un probador de Uniqlo. Mucho mejor en Louis Vuitton o Prada. Y si no te lo puedes permitir, incluso H&M es mejor', se leía en un mensaje atribuido a la marca sueca.
El video, que se volvió viral, fue motivo de escándalo y el régimen chino quiere conocer los detalles del hecho para sancionar a los autores.