La isla de Taiwán, también conocida como Formosa (del portugués Ilha Formosa, “Isla Hermosa”), de unos 36,000 km², se encuentra frente a las costas de la provincia china de Fujian, separada de esta por el estrecho de Taiwán. Al norte se encuentra el mar de la China Oriental y al sur el mar de la China Meridional, mientras que la costa oriental de la isla está bañada por el océano Pacífico y el archipiélago de islas Ryūkyū de Japón.
Desde 1945, la isla ha estado bajo el régimen político de la República de China, el estado que gobernaba toda China hasta el final de la guerra civil entre el Kuomintang y el Partido Comunista de China, cuando este último se hizo con el poder en el continente (China continental).
Desde entonces, el antiguo régimen chino se ha mantenido en la isla de Taiwán, dando lugar a una compleja situación jurídica y diplomática, aunque en la práctica es un Estado independiente parcialmente reconocido como República de China o Taiwán.
Ante esta compleja situación, la República de China ha venido tratando de agenciar Estados que la reconozcan como Estado independiente de la República de China continental, la que reclama a Taiwán con ser parte de su territorio y es reconocida como provincia.
Honduras tiene más de 50 años de estar estrechando relaciones bilaterales entre ambas, no sé si llamarlo Estado, república en formación o independiente del Estado chino, sin embargo, las relaciones han sido políticas, comerciales y culturales.
La presencia de Taiwán ha estado presente en la vida pública de nuestra nación cuando se han importado mercaderías, se han recibido donaciones, préstamos a bajo intereses, intercambio cultural y oficina de relaciones en dicho pueblo, que enfrenta la mayor de sus vicisitudes porque los pueblos que antes los tenían como aliados lo están dejando a un lado para replegarse al lado de la China comunista que está se potencializando como una de las economías de mayor crecimiento a nivel internacional, ya que dicho pueblo está abriendo su comercio, su cultura y expandiendo su pensamiento por todo el orbe.
De todos es conocido que Honduras ha abrazado a Taiwán como amiga, hasta presidentes de dicho país nos han visitado, sin embargo, por las presiones económicas a la que nos hallamos sometidos como nación, el gobierno le da el tiro de gracia a Taiwán cuando en un comunicado de la Cancillería de la República se pronuncian con el reconocimiento de una sola China y no de dos Chinas, con ello se deja claro que Honduras está actuando con hipocresía, le dice adiós a un amigo que ha tenido a su lado aún en tiempos difíciles que hemos tenido como nación y que los chinitos taiwaneses han estado extendiendo su mano solidaria para ayudarnos a salir de los atolladeros.
Los 750 millones de dólares en bonos soberanos han sido rechazados por los Estados Unidos de Norte América y entonces volcamos nuestra mirada a China continental, nación emergente económicamente, que está regando dinero a diestra y siniestra para que se abran los lazos bilaterales y ellos puedan negociar libremente con las naciones que la reconocen, ya no como un peligro político por ser comunista sino que tiende a capitalizarse y está creciendo como la segunda potencia económica del mundo.
Honduras vende su soberanía por un puñado de dólares, estos dólares serán devueltos con el arrendamiento de tierras a ciudadanos chinos o tal vez las vendan, el intento de las ciudades modelos impulsadas por los gobernantes de turno serán un hecho consumado a futuro porque la venta de la conciencia nacional será como la prostituta que vende su cuerpo por un puñado de billetes.
La presencia china la tenemos en un megaproyecto de las represas del Patuca I, II y III que generará energía que podrán vender aún a los países vecinos y podrán electrificar a la nación entera.
Hemos sido cínicos al tratar con tanta frialdad el tema de Taiwán, le hemos dado la patada como si ya no sirve a los intereses patrios, para tener amigos como lo está demostrando Honduras hacia Taiwán para que quisieran enemigos los chinitos. Ante tanta ingratitud de parte de esta nación y gobierno hondureño, le hemos dado el tiro de gracia a Taiwán, ahora hagamos el réquiem.