El SANAA es la institución del Estado encargada de la prestación de servicios de agua y saneamiento en la capital. La institución fue creada o “corporatizada” mediante ley constitutiva en abril de 1961. El principio de autonomía del que goza esta institución en la práctica no ha servido para garantizar la eficiencia en los servicios, resultando con ello que más de cien mil habitantes de esta ciudad carecen de agua potable en sus hogares. El saneamiento es aún más dramático.
Esta precariedad de servicios provocada por la mala gestión administrativa del SANAA ha justificado el proceso popularmente conocido como la municipalización del agua, proceso iniciado en el año 2003 con la aprobación de la Ley Marco del Sector Agua Potable y Saneamiento. Esta ley define como titulares de los servicios de agua y saneamiento a las municipalidades, identificando estas el modelo de gestión: la gestión pública directa por medio de algún departamento de la municipalidad o la gestión privada concesionada del agua.
La alcaldía de Tegucigalpa carece del personal calificado para gestionar los servicios de agua, lo que prácticamente la descarta para prestar este servicio en forma directa; asimismo la contratación del personal del SANAA cesanteado a la fecha del traspaso no se visualiza tan fácil por los beneficios sociales que actualmente gozan estos trabajadores, por lo que se prevé que el modelo que implementará la alcaldía será el de gestión privada concesionada del agua, conocido como el modelo francés. La esencia del modelo francés es la subcontratación de gran parte de las tareas de gestión de los servicios de abastecimiento de agua a una empresa privada; sin embargo, la participación del sector privado no se extiende hasta la propiedad de los activos.
La presión de los grupos económicos y por supuesto la reacción de la población serán la clave para que la alcaldía municipal se decida por uno u otro modelo, si este proceso de municipalización se concluye.