El 2013 fue pésimo año. Porfirio Lobo se propuso comprobar que año que mal comienza mal acaba. Y lo consiguió sin esfuerzo
Deja un desastre financiero, exageró el gasto público, debe millonadas y con su gracejada ofensiva, dijo “esa cancioncita ya la conozco” cuando le suplican honre los compromisos. La deuda externa es inimaginable por impagable. Instauró la “deudocracia”. Desbordó la corrupción sin intentar adecentar su gestión. Malditos corruptos. No avanzamos, detuvimos el progreso. La inseguridad no mejora, la salud pública sigue grave, 40 mil deportados, etc., etc. No le importan las noticias, seguro se cambiará el nombre. ¿Otra mentira?.
Somos un país pobre convertido en miserable por sus malos gobernantes, no resolvemos nada por nuestros medios y esfuerzos, pedimos, sin vergüenza, ayuda internacional. Limosneros sin dignidad. Lo que den es bueno y como somos corruptos reconocidos no arrepentidos, la contribución es menguada, si es que llega, a los necesitados. Méndigos mendigos.
Este mal año deja una deuda social que nunca saldaremos. ¿Humanismo cristiano o humanoide cristero?. Fue otro año de engaños y siendo el último en el poder aplicaron la picardía mexicana de “como dijo Hidalgo, chingue a su madre el que deje algo”. Dejan el país en la lipidia. Arrasan hasta con la casa de gobierno. Vimos “salir” muebles y obras propiedad del Estado, cobrándose su sacrificio por la patria. ¡Que los parió! No tuvimos salud, se la hartó el alud de corruptos reconocidos tanto del gobierno como de la empresa privada de emprendedores pero repleta de depredadores. Lobo aceptó tener corruptos, que apartó de la huaca para que gozaran la maldita impunidad que garantizó su gobierno. Tampoco tenemos carreteras ni competitividad que pueda transitar por ellas. Un pueblo enfermo e ignorante a lomo de mula no tiene futuro. Mejoró la educación por el temple del ministro Escoto a pesar del entretenimiento callejero de docentes indolentes e irresponsables.
El quehacer fundamental fue hartarse la exigua economía, no recortaron el gasto corriente ni pararon la francachela al adueñarse de lo habido y por haber. Los incapaces de priorizar al tener la soga al cuello responsabilizan a los mandos intermedios cuando todos sabemos que nadie mueve un dedo sin el visto malo del gobernante. Seguimos oyendo hablar de corrupción y viendo a los corruptos pavonearse libres y en libre. Para nadie es un secreto lo que oculta el presidente y por qué del contubernio para no sentar un precedente.
Con déficit fiscal y presupuesto sobredimensionado se dificultará todo financiamiento y el endeudamiento será carga para las generaciones futuras que seguirán dependiendo y sufriendo más recortes de los organismos mundiales que hasta ahora nos han auxiliado. Esa es la Honduras maltratada que les estamos heredando. Quien no se indigne no tiene patria que defender.
Fue año de calamidad política con promesas de devolvernos la esperanza de lograr el cambio que merecemos y de amenazas del fracasado populismo corrupto de hundirnos en la ingobernabilidad.
“Una nación de ovejas engendra un gobierno de lobos” y Lobo Sosa sabe que no habrá reclamos ni castigo por habernos dado el peor año de los cuatro malos que gobernó a Honduras. Que la historia le señale implacable. Hasta nunca 2013.