Editorial

Las advertencias de la OEA

La Organización de Estados Americanos (OEA) ha alzado su voz de alerta ante los acontecimientos políticos que enfrentan actualmente varios países en el continente americano.

En un comunicado, el organismo ha considerado que “las actuales corrientes de desestabilización de los sistemas políticos del continente tienen su origen en la estrategia de las dictaduras bolivariana y cubana, que buscan nuevamente reposicionarse, no a través de un proceso de reinstitucionalización y redemocratización, sino a través de su vieja metodología de exportar polarización y malas prácticas, pero esencialmente financiar, apoyar y promover conflicto político y social”.

La comunicación se ha hecho pública tras recientes declaraciones del líder chavista Diosdado Cabello en relación con los estallidos sociales en la región. “Viene el huracán bolivariano. Lo que está pasando en Argentina, en Perú, en Chile, en Argentina, en Honduras, en Ecuador, es apenas la brisita.Lo que viene ahora es el huracán. Es absolutamente imposible que Colombia se quede como está. Esos países van a reventar porque tienen una sobredosis de neoliberalismo y eso no lo aguanta nadie”, declaró. La OEA no ha dudado en responder con fuerza.

“Las ‘brisas bolivarianas’ a las que ha hecho referencia el presidente de la ilegítima asamblea nacional constituyente bolivariana han traído desestabilización, violencia, narcotráfico, muerte y corrupción. El costo mayor lo ha pagado el propio pueblo venezolano, pero los países del continente hoy también están pagando un alto precio por la crisis provocada por la dictadura venezolana.

Las ‘brisas bolivarianas’ no son bienvenidas en este hemisferio. Condenamos firmemente la amenaza de exportar malas prácticas y desestabilización a Colombia realizada por ese personero de la dictadura bolivariana”, han escrito en su comunicado.

La OEA también han reafirmado “su obligación de proteger los principios democráticos y los derechos humanos, y de defenderlos donde estos sean amenazados. Asimismo, se mantiene a la disposición de los Estados miembros en sus esfuerzos para hacer frente a los factores de desestabilización organizados por la dictadura venezolana y cubana”.