Los derechohabientes del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) iniciaron la semana denunciando, una vez más, el pésimo servicio que ha caracterizado a la institución a lo largo de la actual administración.
El no hay medicinas y tampoco citas es la constante con la que se encuentran miles de pacientes que a diario acuden a los centros asistenciales de la institución no solo en Tegucigalpa, sino que a nivel nacional.
El mal manejo de la institución se reflejó en el cambio constante de sus autoridades
-cinco en cuatro años-, sin que ninguna pudiera atender las demandas básicas de los derechohabientes, lo que se ha reflejado en los reclamos y las denuncias que a diario han realizado los pacientes.
No se puede desconocer que los problemas en el sector salud se arrastran desde hace varios años y que las malas administraciones siguen pasando factura a las nuevas autoridades.
Pero también es cierto que lo hecho hasta ahora no ha sido suficiente y que los problemas más bien crecen con el paso del tiempo, en detrimento de la salud de los derechohabientes que pagan religiosamente sus cuotas de afiliación y que tienen en el Seguro Social la única puerta para atender sus enfermedades.
Queda confiar que la situación será diferente en la próxima administración gubernamental, que presidirá el nacionalista Nasry Asfura, quien sin duda cargará sobre sus espaldas el fantasma de la gestión de su correligionario Mario Zelaya (2010-2014), que pasó a la historia por el desfalco más escandaloso de las finanzas de la institución, por al menos 7,000 millones de lempiras, delitos por los cuales ya ha sido condenado a varios años de prisión.
De ahí que las nuevas autoridades tendrán mucho por hacer, comenzando por el manejo transparente de las finanzas y la prestación de servicios dignos de sus afiliados