Editorial

En alerta por el huracán Eta

A 22 años del paso destructor del huracán Mitch por la región centroamericana, un nuevo fenómeno natural -Eta- amenaza a las naciones de Nicaragua y Honduras, principalmente, aunque los meteorólogos advierten que las lluvias afectarán con fuerza a Guatemala, Belice, El Salvador e incluso a Costa Rica.

Eta nos revive sin duda los fantasmas de la destrucción y muerte que nos dejó Mitch y que no se han logrado superar ni con el paso de los años, y ello porque los pronósticos de Eta no son nada alentadores.

Los meteorólogos nos explican que este es un fenómeno natural que ha crecido rápidamente en intensidad, hasta alcanzar la tarde de ayer la categoría 4, lo que comenzó a provocar inundaciones en algunas comunidades de La Mosquitia hondureña, en Colón, Atlántida y el norte del departamento de Olancho, lo que obligó a las autoridades a emitir las alertas respectivas y ordenar las evacuaciones de algunos residentes en las zonas de riesgo.

Son momentos de crisis y angustia los que vive el país, lo que demanda a las autoridades adoptar las medidas que sean necesarias para salvaguardar, primordialmente, las vidas de los ciudadanos, y si la naturaleza lo permite, sus bienes. A los habitantes nos compete seguir al pie de la letra las recomendaciones que emanen de los cuerpos de socorro y las autoridades competentes.

La situación se agrava ante una población que en esta ocasión se enfrenta, además, a la pandemia del covid-19, que ya se acerca a los 100,000 casos a nivel nacional y que ha dejado miles de empresas cerradas y trabajos destruidos, en la que se considera una de las crisis económicas más graves desde los últimos años.

Actuar con responsabilidad es vital ahora, por sobre todo hay que salvaguardar la vida de los embates de la naturaleza, pero sin olvidarnos de las medidas de precaución que todos debemos seguir para evitar el contagio del invisible y mortal virus.