Editorial

El inicio de una nueva era

Honduras comienza a escribir hoy una nueva historia, con la asunción de la primera mujer a la presidencia del país: doña Iris Xiomara Castro Sarmiento, electa con un alto respaldo popular, 67 años después de que las mujeres hondureñas conquistaran su derecho al voto.

En principio, el triunfo de Castro Sarmiento puso fin al bipartidismo que imperó en las últimas cuatro décadas, en las que los partidos Liberal y Nacional se turnaron el poder, y doce años consecutivos de mandatos nacionalistas, ocho de los cuales fueron presididos por Juan Orlando Hernández, quien deja el poder siendo uno de los presidentes más cuestionados de la historia por los altos niveles de corrupción en su administración, el irrespeto a la institucionalidad y los señalamientos de narcoestado desde tribunales estadounidenses, donde el hermano menor del gobernante fue condenado a cadena perpetua por traficar drogas a ese país.

Precisamente, fueron las ofertas electorales de Castro Sarmiento de luchar contra la corrupción, el narcotráfico y la impunidad; la pobreza, el desempleo y los altos índices de criminalidad y violencia, las que hilaron un triunfo que al final de la campaña fue impulsado por su alianza con el Partido Salvador de Honduras y el Partido Innovación y Unidad Social Demócrata.

El período de gobierno que inicia hoy no será fácil, pues contará con un Poder Legislativo en el que las fuerzas de oposición cuentan con una importante representación y con un Poder Judicial que sin duda se convirtió en uno de los pilares de la administración de Hernández.

Tras los actos protocolarios, la presidenta y su equipo de trabajo, el que no se conocía hasta anoche, deben comenzar a enfrentar y buscar respuestas a los problemas de uno de los pueblos más pobres del continente. No desilusionarlos está ahora en sus manos.