Editorial

Ejemplar cobertura educativa

La última encuesta del Instituto Nacional de Estadística (INE) revela que más de un millón 200 mil hogares hondureños viven en la pobreza, con ingresos que no alcanzan para cubrir necesidades básicas, siendo la zona rural la más afectada.

Uno de los factores que, sin lugar a dudas, contribuyen a las condiciones desesperanzadoras en que vive el 60.9% de los hondureños, según los datos del INE a junio de 2016, es la falta de educación, pilar del desarrollo socioeconómico. El acceso a la educación sigue siendo una deuda pendiente de los gobiernos, que no han logrado superar la baja cobertura que ubica a nuestro país a la zaga en el continente.

Según el Quinto informe del estado de la región, presentado recientemente en Guatemala, al ritmo actual, Honduras tardaría 253 años en alcanzar el promedio latinoamericano de cobertura educativa en preescolar y 41 años en educación media. Con estas cifras, producto de la incapacidad del Estado, el panorama es sombrío. Por eso llama tanto la atención la cobertura educativa del cien por ciento alcanzada en el departamento de La Paz, donde cada uno de los 19 municipios cuenta con un colegio de educación media. Hasta el año pasado, según datos de las autoridades educativas, en 43 municipios de los 298 que hay en nuestro país no había colegios, algunos desde hace más de 50 años. Pero con apoyo de la cooperación internacional y el compromiso de las municipalidades, La Paz ha creado una estrategia para mejorar el sistema educativo que ha permitido la construcción de centros de prebásica, básica y media en los últimos tres años.

Un ejemplo de buena gestión que debería impulsarse en otros departamentos para ampliar la cobertura educativa a todos los niveles. Mientras en La Paz ya se está pensando en mejorar la calidad educativa como el siguiente reto, otras regiones de nuestro país ni siquiera cuentan con la infraestructura para impartir clases a niños y jóvenes, en pleno siglo XXI. Educación es una de las secretarías con una de las mayores partidas presupuestarias, pero aún dista mucho de haber una correlación con la cobertura educativa ni digamos de la calidad.