El oficialismo intento acaparar y politizar las concentraciones de trabajadores en ocasión del Primero de Mayo, relegando a un segundo plano a las y los asalariados que masivamente marchan en las distintas ciudades del país, conmemorando el día que, a nivel mundial, recuerda las luchas proletarias y reivindica sus derechos y reclamos.
Prevale un masivo sentimiento de desilusión con el actual gobierno, por el incumplimiento de las múltiples promesas electorales no cumplidas una vez accedió al poder el 2021. Tales incumplimientos evidencian la carencia de voluntad política al igual que la protección de intereses particulares involucrados en actos de corrupción pública, poniendo de manifiesto que la aplicación de la justicia reviste carácter selectivo.
Si hubo voces dignas que declararon abiertamente la inconformidad popular con las actuales condiciones sociales, sanitarias y económicas que crecientemente precarizan y deterioran aun mas el precario nivel de subsistencia de la mayoría de compatriotas.
“El pueblo hondureño esta desesperado, desnutrido, enfermo, sin empleo y sin esperanza. Y lo mas doloroso es que las promesas de campaña no se han cumplido”, expreso el presidente de la Federacion de Sindicatos de Trabajadores del Transporte (Fesitranh), José Valenzuela, en Tegucigalpa.
En San Pedro Sula, la presidenta del Sindicato de Trabajadores del Instituto Hondureño de Seguridad Social (SITRAIHSS), Leidy Agurcia, manifestó: “Exigimos la contratación de más enfermeras y médicos. No hay camillas en el IHSS”.
Desde las cumbres gubernamentales es fácil ignorar las voces de los de abajo que se atreven a públicamente reclamar y manifestar su indignación. La arrogancia del poder da la espalda a quienes, con su voto, permitieron que el partido Libre por vez primera condujera los destinos nacionales.