Editorial

Hoy se realizará en la Región Metropolitana del Distrito Central y la Región Sanitaria de Francisco Morazán una jornada de vacunación en la cual se pretende inocular contra la covid-19 a por lo menos 50,000 personas mayores de 35 años en Tegucigalpa y 25,000 más en los restantes 27 municipios del departamento. La campaña también se llevará a cabo en San Pedro Sula, Cortés, otro de los epicentros de la pandemia.

La movilización —que tiene como objetivo vacunar a la mayor cantidad de gente en el menor tiempo posible— se celebra en uno de los momentos más críticos de la pandemia por el alto número de contagios y muertes registrados en el mes de julio, y el anuncio de un posible caso de la temida variante delta del coronavirus, que nos ha arrebatado a 7,793 hondureños y hondureñas en tan solo 16 meses, e infectado a 294,561 en el mismo período de tiempo, según los datos oficiales, y que en este momento tiene a los hospitales públicos, privados y triajes saturados.

Acudir a vacunarse, ya sea con la primera o la segunda dosis, es importante; es una herramienta en la lucha contra el virus, sin embargo, seguirá siendo prioritario que se continúen observando por parte de la población las medidas de bioseguridad recomendadas por las autoridades mundiales y nacionales: evitar aglomeraciones, las reuniones familiares y sociales, observar el distanciamiento social y el uso de mascarillas, el lavado permanente de manos y el uso de gel.

En este contexto, no debemos olvidar ni obviar las recomendaciones de la comunidad científica, que en todo momento nos recuerda que las vacunas son una oportunidad para tener un margen de defensa frente a la agresiva circulación del virus, una oportunidad para su contención. Una oportunidad de vida.

Por eso no hay que dudar en acudir a vacunarse. La jornada inicia a las siete de la mañana y se extenderá hasta las 10:00 de la noche.