Editorial

El inesperado triunfo de Trump

El triunfo de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos ha sido una sorpresa mayúscula a nivel mundial, en parte porque las encuestas daban preferencia a su oponente demócrata Hillary Clinton, pero, sobre todo, por sus alarmantes promesas de campaña en materia de migración, economía y política exterior, entre otras.

El temor y la inquietud de que Trump se alzara con la silla presidencial no terminaron el 8 de noviembre, más bien se irán agudizando a medida que se aproxime su toma de posesión, el próximo 20 de enero.

El mundo está a la espera de que las polémicas medidas antiinmigrantes, de nacionalismo extremo y aislantes que caracterizaron su discurso, hayan sido solo parte de una estrategia electoral, y que el liderazgo de esa potencia se mantenga en coherencia con el resto del orbe.

En el caso particular de Honduras, con más de un millón de compatriotas en Estados Unidos que son la principal fuente de divisas, sería lamentable que un presidente realice deportaciones masivas y desconozca acuerdos como el TPS, que surgieron décadas atrás por razones humanitarias.

Lo cierto es que el discurso, a veces inconsistente, que el presidente electo manejó durante la contienda podría hacer ver fantasmas en países que, como el nuestro, tienen en Estados Unidos a un aliado clave en materia económica y política. No obstante, las palabras de Trump tras conocer su histórico triunfo sobre las “relaciones fabulosas” que tendrá Estados Unidos con los demás países y de “tratar justamente a todos” deben verse como un signo conciliador del empresario cuyo triunfo ha sido calificado como un terremoto para América Latina.

Lo cierto es que el triunfo de Donald Trump es también un recordatorio de que el cambio es necesario y debemos estar preparados para asumirlo, no para ir en su contra. Y también de que la responsabilidad en la construcción de un país, de su bienestar y su futuro, están en manos de quienes lo gobiernan, pero sobre todo de quienes eligen a sus gobernantes