La ya inocultable falta de dinero para hacer frente a los compromisos del gobierno no solo de los maestros, empleados de salud y otros, sino también con una institución clave del sistema democrático como el Tribunal Supremo Electoral, es un indicativo claro de que la crisis está creciendo.
Hasta ahora, todas estas carencias, ya existentes en el aun más caótico momento en que el presidente Lobo asumió la conducción del país, se han venido cubriendo con endeudamiento, pero no hay duda de que esa opción también se va restringiendo.
Todos los “paquetazos” impuestos en el actual gobierno tampoco han logrado rellenar la diferencia diaria entre lo que se recauda y lo que se gasta. Y es que, mientras los gastos del gobierno han ido in crescendo, los ingresos disminuyen en la medida en que no se logra impulsar el crecimiento de la actividad económica.
El conflicto con las enfermeras, que ya tienen más de una semana en huelga, se agudiza con graves perjuicios para quienes buscan atención médica en los hospitales y centros de salud públicos. Los médicos residentes, los trabajadores sociales y las enfermeras profesionales también amenazan con medidas de presión. Los primeros porque no se les ha cumplido con el compromiso mediante el cual se le puso fin a la huelga anterior.
Los maestros también dejan sin clases a los niños y jóvenes por el retraso en el pago de sus salarios.
La situación es tan crítica que incluso los empleados del Servicio Meteorológico Nacional denuncian que han debido usar sus propios fondos para que el organismo no paralice actividades.
Pero la gravedad de la crisis económica que enfrenta el gobierno tiene su máxima expresión política con el hecho de que el propio Tribunal Supremo Electoral ha debido trastocar el cronograma para las elecciones internas porque de los 580 millones aprobados apenas ha recibido 25 millones de lempiras, o sea, solo el 4.31%. La situación se agravaría si para agosto el TSE no dispone de por lo menos 200 millones de lempiras.
La cuestión es que en la medida en que se deje pasar el tiempo el problema se va agrandando y las salidas se van cerrando. La gran pregunta es ¿qué está haciendo el gobierno para resolver esta falta de recursos de forma inmediata?