La intervención injerencista y amenazante de Donald Trump en el proceso electoral hondureño, además de ser un acto violento, soberbio, altivo y prepotente, fue un insulto a la dignidad humana, menosprecio a la libertad de votar y elegir y, sobre todo, socavar su propia ética y moral como presidente de la nación referente de la democracia mundial y poderosa hasta el día de hoy.
Las opiniones de los expresidentes republicanos y demócratas de EE.UU. clarifican la personalidad de Donald Trump que armoniza con sus acciones distorsionadas en temas sensibles de justicia, seguridad, política, social y económica.
Para el caso, Barack Obama, describe a Trump como una persona narcisista que “solo piensa en sí mismo”. Califica el mandato de Trump como una amenaza para la democracia y que el país estadounidense está peligrosamente cerca de un gobierno autocrático.
Bill Clinton, en cuanto al estilo de gobierno de Trump, lo acusó de desafiar órdenes judiciales y actuar bajo el lema de “o se hace a mi manera o no se hace”.George Bush hijo, ha criticado el “nacionalismo” y el sentimiento anti-inmigrante de la era de Trump. También dijo que ese tipo (Trump) no sabe lo que significa ser presidente”.En cuanto a George Bush padre, señaló que Trump es un fanfarrón (Blowhard). “Blowhard”, es un término para una persona que es jactanciosa o pomposa, egocéntrica.
Las políticas de Donald Trump se fundamentan en la división y el miedo, es la opinión de los expresidentes de EE.UU. Barak Obama (demócrata) y George W. Bush (republicano).
La alarma no es solo doméstica. En Europa se reporta temor entre líderes que perciben imprevisibilidad y riesgo, con advertencias a Volodímir Zelenski, sobre su seguridad y con sospechas de que Washington juega con aliados, sembrando incertidumbre estratégica.
Las comunidades nacional e internacional son testigos que Donald Trump previo a las elecciones del 30 de noviembre 2025 en Honduras, dirigiéndose al electorado de forma clara e imperativa, manifestó que Nasry Tito Asfura es el candidato de Washington, es mi candidato, y si Asfura no gana, suspenderá toda ayuda económica a Honduras en tono amenazante, dejando evidencia de un chantaje electoral.
De postre, anuncia y otorga indulto al narcotraficante Juan Orlando Hernández, para darlo como trofeo al pueblo hondureño con el mandato de hacer grande a Honduras. Realmente Trump vino a mofarse y dar una fuerte bofetada al pueblo hondureño y a la comunidad internacional.
Con todo este orgullo, Trump lleno de soberbia y altivez humilló a Honduras, como igualmente acostumbra a humillar a los mandatarios de las naciones.
Cuando un gobernante se cree rey y dios, olvida que existe balanza. La Escritura advierte: “Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu” (Proverbios 16:18 RV1960).
Finalmente, es bueno entender y conocer que el Trumpismo ha llegado a su fin. Queda Planteado