En principio, las tendencias de los sondeos para los cercanos comicios en los próximos meses de 2026 muestran un claro escenario de desgaste institucional y voto de castigo hacia los oficialismos gobernantes en Brasil, Israel y Estados Unidos. Por supuesto, existen especificidades determinantes en cada caso que acentúan o atenúan las posibilidades de triunfo o derrota del oficialismo.
La teoría del péndulo político es una manera de explicar cómo las sociedades tienden a oscilar de manera regular entre dos extremos políticos (generalmente, la izquierda y la derecha) a lo largo del tiempo. De acuerdo con la experiencia, entre más dogmático o extremista sea un gobierno que simultáneamente se percibe en situación de desgaste por su gestión insatisfactoria, entonces más fuerte suele ser la reacción y el giro de la sociedad hacia el lado contrario. De los tres casos mencionados, ese cambio pendular se percibe más claramente en Estados Unidos. En los casos de Israel y Brasil, se perciben más débiles, particularmente en el caso de este último.
Las tendencias indagadas mediante sondeos se pueden resumir de la siguiente manera: Estados Unidos (elecciones de medio término, martes 3 de noviembre, totalidad de los 435 de la Cámara Baja, 35 de los 100 senadores, 36 de las 50 gobernaciones): Los demócratas aventajan ligeramente en la preferencia del voto para el Congreso. Los mercados de predicción como Polymarket otorgan cerca de un 48% de probabilidad a que los demócratas ganen ambas cámaras, capitalizando la baja aprobación del presidente Donald Trump (34% según Pew Research) y protestas masivas en contra de sus políticas federales.
Brasil (domingo 4 de octubre, primera vuelta; elecciones presidenciales y casi todos los demás cargos, gobernadores, senadores y diputados federales y estatales; segunda vuelta tres semanas después): El presidente izquierdista Luiz Inacio Lula da Silva lidera las encuestas con un 39% de apoyo frente al 33% del senador centroderechista Flávio Bolsonaro (respaldado por su padre, Jair Bolsonaro, quien está inhabilitado, sentenciado por intentar un golpe de Estado al no reconocer su derrota, igual que Trump). Sin embargo, la ventaja de Lula se ha reducido al margen de error en simulaciones de segunda vuelta (47% vs. 43%) debido al aumento de su desaprobación (50%) tras escándalos que salpican a parte de su familia, por ejemplo, a su hijo “Lulinha”.
Israel (martes 27 de octubre, elecciones legislativas nacionales para elegir a los 120 miembros de la Knesset): El primer ministro Benjamín Netanyahu enfrenta un desplome en los sondeos. La encuesta de Lazar Research posiciona al partido opositor Yashar!, liderado por el exjefe del ejército Gadi Eisenkot, a la cabeza con 24-26 escaños, superando al Likud de Netanyahu (20-23 escaños). El bloque opositor roza la mayoría absoluta (61), proyectándose con 60 escaños, impulsado por el descontento social por la gestión del 7 de octubre de 2023, el costo de vida y la sombra de sus antecedentes de corrupción.
Si en Brasil llegase a ocurrir un triunfo de la oposición, significaría acumular un movimiento pendular totalmente favorable a la derecha en América Latina. La izquierda se vería obligada a hacer un replanteamiento total de sus estrategias de oposición y le llevaría probablemente un tiempo prolongado recuperar el movimiento pendular. Algunos análisis también hablan de un posible “efecto espejo” de la derecha global. Es decir, el trumpismo puede oxigenar a Bolsonaro y a Netanyahu.