León XVI, una voz que no se silencia...

La noticia sobre el cáncer en el pulmón que padece el Papa León XIV ha sacudido al mundo, pero también ha puesto en primer plano su pensamiento a favor de la paz, la solidaridad social, el matrimonio y la advertencia sobre los peligros que encierra la inteligencia artificial. Ahora, en menos de dos años, su nombre es altamente respetado

  • Actualizado: 16 de octubre de 2026 a las 14:55

La mala noticia se dio esta semana al conocer el diagnóstico del papa León XIV luego de su operación: el nódulo en el pulmón resultó maligno (cáncer) y debe ser tratado. La buena noticia es que el Pontífice ya inició su recuperación y a los tres días de la cirugía celebró una misa en el hospital y mantiene las fechas de su gira por Sudamérica (Uruguay, Argentina y Perú).

Sin duda es un guerrero de la vida que ahora tendrá una voz más poderosa para todos sus mensajes.

La noticia impactó más allá de los católicos en todo el mundo. Han sido dieciséis meses de un apostolado en los que ha elevado su voz cada vez que ha sido necesario destacar que el mundo necesita vivir en paz, repudiar las guerras, trabajar más los temas sociales y ambientales, en momentos en que la inteligencia artificial impacta en todos los aspectos de la vida cotidiana... con sus cualidades y enormes peligros.

Los expertos en el Vaticano dicen que León llegó al cargo como una mezcla entre el impulso pastoral de Francisco y la solidez doctrinaria de Benedicto, con una rigurosa preparación teológica y filosófica, que le permite usar un discurso firme, que va mucho más allá de la diplomacia tradicional.

Su tarea no es sencilla, pues pareciera que su pensamiento –que influye en católicos y no creyentes–, está totalmente en contracorriente de la tendencia que se trata de imponer hoy en día. Los principios y valores que ha promovido la Iglesia parecen estar bajo ataque ahora mismo y la batalla para imponer un “nuevo orden mundial” tiende a crear más confrontaciones que soluciones.

"La paz no se construye sobre el equilibrio del miedo ni sobre el dividendo de las armas. Mientras el mundo invierte recursos récord en instrumentos de muerte, la humanidad empobrecida exige el pan de la justicia y la dignidad del trabajo". Con esta frase, sin mencionar países –ni a sus líderes– León envía un mensaje claro para los involucrados en las guerras de Ucrania, Irán, y Gaza –para mencionar los conflictos bélicos más relevantes–, pero al mismo tiempo pone énfasis en la herida global que dejan la pobreza y explotación

Esta frase muestra que hay templanza en su liderazgo y que no busca trifulcas mediáticas, pero sí que tiene una postura firme e inamovible. No está de más recordar la polémica que sostuvo hace algunos meses con el mismísimo Donald Trump, quien molesto por las críticas que sintió para sí por la guerra con Irán, dijo que el papa es “pésimo en política exterior” y complaciente “con la izquierda radical”. Sin mencionarlo por su nombre, León respondió: “no somos políticos y no manejamos la política exterior con la misma perspectiva”.

Toda una lección de diplomacia con firmeza.

También se observa inquebrantable al advertir sobre la influencia en el pensamiento que intentan imponer las redes sociales con sus algoritmos y los peligros inherentes a la inteligencia artificial. “La humanidad corre el riesgo de levantar una nueva torre de Babel si pretende crear un lenguaje único que reduce a las personas a meros datos. Esto deshumaniza". Esto lo completa con otra frase: "La inteligencia artificial nos puede habituar a una respuesta rápida. Y a que las cosas se pueden responder rápidamente. Pero el aprendizaje muchas veces requiere una respuesta lenta, precisamente para aprender".

Otra de las críticas que hace a la IA es la forma en que puede agudizar los problemas sociales por medio de la pérdida de puestos de empleo.

Ahora mismo puede ser que algunos vean a un Papa enfermo y frágil. Sin embargo, por lo que ha mostrado hasta ahora este Pontífice de 71 años, tiene el temple y convicción necesarios para mantener fuerte su voz –e incluso elevarla cuando sea oportuno–, para censurar las acciones que llevan a ese orden mundial, en donde se pretende que impere la ley del más fuerte.

Robert Francis Prevost, de origen estadounidense (clase media), tuvo una sólida formación académica-religiosa, pero lo que más le marcó fue su salto de Chicago a la periferia peruana, país al que abrazó como propio, lo que se explica por su doble nacionalidad estadounidense-peruana.

Estoy convencido de que este hombre, este religioso, este Papa, dará la gran batalla contra el cáncer para seguir influyendo. Será un ejemplo para la humanidad y su voz será escuchada por todos con más atención. No lo pudo callar ni intimidar el hombre más poderoso del planeta. Tampoco la temible enfermedad que padece lo desviará de su ruta, de sus palabras, de sus principios. Su voz será cada vez más escuchada y atendida...

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