Columnistas

Grave amenaza a la paz mundial

Como si los problemas que tiene la humanidad fueran pocos, ahora se suma la amenaza de una guerra, de efectos incalculables para todo el globo terráqueo.

La acción del presidente Donald Trump de los Estados Unidos de atacar a Siria lanzando misiles de largo alcance sobre el territorio del país árabe preocupa a amplios sectores de la comunidad internacional, que ven estupefactos cómo la nación más poderosa del mundo recurre a actos de agresión en contra de una nación que si sobrevive como país es por la solidaridad internacional, la valentía de sus líderes y del pueblo de resistir antes de caer en una situación peor a la que viven otras naciones como Libia, Irak, Afganistán y otras.

Casi todas las guerras empiezan esgrimiéndose falsas razones, aunque en el fondo de las mismas estén causas económicas o geoestratégicas para controlar fuentes de riqueza natural.

En el caso del ataque a Siria se ha utilizado el tema del uso de armas químicas por parte del gobernante de ese país, quien las habría usado, según los gobernantes estadunidenses, en contra de un poblado sirio, aseveración no comprobada, como tampoco se comprobó que otros países invadidos en el pasado reciente tenían armas de destrucción masiva como se justificó.

Los efectos que ya se están haciendo sentir de esa acción unilateral del gobierno de Trump son de por sí preocupantes.

Se están cortando todas las posibilidades de emprender una acción concertada en contra de los terroristas del Estado Islámico (EI), que tanto dolor de cabeza han generado con sus actos violentos en el mundo árabe, en Europa y en los propios Estados Unidos.

El debilitamiento del gobierno sirio podría convertir a esa nación en refugio seguro para su actuación en el resto del planeta, y algo todavía más peligroso es que Rusia, a raíz de esa intervención, ha decidido suspender el acuerdo por medio del cual los aviones de ambas naciones eviten en lo posible choques en aire, lo cual podría elevar las tensiones.

Si a lo anterior le sumamos la retórica belicista que se está viviendo por el caso de Corea del Norte, con el despliegue naval y aéreo de Estados Unidos en sus proximidades, las amenazas de algunos funcionarios de la administración Trump a Venezuela, más el movimiento de barcos de guerra de Rusia y China por las zonas en conflicto, lo que se ve es una clara amenaza a la paz mundial

No hay ni la menor duda que lo ocurrido con la acción belicista de Trump implica un cambio radical con respecto a sus promesas de campaña, él mismo se había mostrado reacio a comprometer a Estados Unidos en actos de guerra, llamando más bien a ocuparse de los asuntos domésticos, esto cuando todavía era un aspirante a tomar las riendas de la nación más poderosa del mundo. “Que se olvide de Siria –esto refiriéndose a Barack Obama– y haga a Estados Unidos grande nuevamente”.

Es peligroso para el mundo que un gobernante tan errático como Donald Trump tenga en sus manos los botones de los maletines atómicos. Es una obligación moral de todo ser humano consciente luchar por la paz, nunca como ahora una guerra mundial haría tanto daño a todo el planeta.