¿Cómo aprovechar las bondades de la cooperación internacional en el próximo cuatrienio?

Las próximas autoridades deben tener presente que la cooperación internacional necesita certidumbre y reglas claras para que la inversión y los lazos comerciales con el extranjero crezcan favorablemente para la balanza hondureña

  • Actualizado: 15 de enero de 2026 a las 17:32

Con la llegada de un nuevo Gobierno, el país enfrenta la necesidad urgente de definir una política exterior coherente y sostenida, capaz de garantizar la continuidad de los proyectos de cooperación y evitar que iniciativas estratégicas queden inconclusas o que se pierdan avances alcanzados.

De cara al futuro, el principal desafío de la próxima administración será ofrecer estabilidad, certidumbre y confianza a sus socios tradicionales y aliados históricos, como la Unión Europea (UE) y Estados Unidos, entre otros.

El año pasado, Honduras recibió golpes fuertes como la suspensión de ayudas económicas de Estados Unidos a través de la desmantelada Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés).

Según un informe estadounidense, entre 2015 y 2024 las ayudas en educación, transparencia y migración sumaron 1,120 millones de dólares. En promedio 112 millones anuales ya no están disponibles para el gobierno hondureño.

Además, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico prevé que en 2026 la Ayuda Oficial al Desarrollo para Honduras caerá entre un 9% y un 17%. Esta será la segunda reducción en dos años, debido al recorte de donaciones por parte de Alemania, Francia, Reino Unido y Estados Unidos al mismo fondo.

La disminución de cooperación afecta no sólo lo financiero, sino también proyectos de transparencia, gobernanza y apoyo comunitario. Honduras depende fuertemente de la cooperación por factores como la pobreza estructural, la crisis climática, la corrupción y la inseguridad.

Pero no todo son malas noticias. La UE y sus Estados miembros, son uno de los aliados más sólidos en Centroamérica y El Caribe, como reflejado en la Cumbre UE-CELAC. La organización europea aumentó en 60 millones de euros su apoyo económico, alcanzando cerca de 240 millones de euros, casi 7,500 millones de lempiras.

Con el aumento de fondos, se prevé financiar dos proyectos clave: el rescate del Lago de Yojoa y medidas socioambientales relacionadas a la construcción de la represa “El Tablón”. Se espera que la obra mejore el caudal del Río Chamelecón, controle las inundaciones que durante años castigaron el Valle de Sula, abastezcan de agua a los pobladores del norte del país y contribuya a la generación de energía.

Son proyectos millonarios que benefician a Honduras y que serían imposibles de ejecutar únicamente con inversión interna.

Aunque Estados Unidos sigue siendo clave, la Unión Europea ofrece un modelo de cooperación menos atado a intereses geopolíticos inmediatos y más enfocado en el desarrollo sostenible. No es un socio improvisado.

La Unión Europea mantiene un apoyo estable para Honduras en temas como fortalecimiento democrático, derechos humanos, seguridad alimentaria, crecimiento económico, lucha contra el cambio climático y otros a favor del desarrollo sostenible. Demostró que su compromiso con Honduras trasciende lo diplomático, pues con programas como ProDerechos, y otros, ha invertido en el fortalecimiento institucional, brindando asistencia técnica al Estado y respaldando a la sociedad civil.

Este tipo de cooperación internacional es vital en un país donde la institucionalidad suele mostrar fisuras profundas y donde los sectores más vulnerables como mujeres, pueblos indígenas, personas con discapacidad y comunidades históricamente excluidas, requieren protección urgente.

Las próximas autoridades deben tener presente que la cooperación internacional necesita certidumbre y reglas claras para que la inversión y los lazos comerciales con el extranjero crezcan favorablemente para la balanza hondureña.

Por ejemplo, entre 2015 y 2021, Honduras exportó al territorio europeo casi 7,500 millones de dólares. Entre sus productos más destacados están el café, el aceite vegetal y los mariscos. En contraste, las importaciones desde Europa sumaron solo 3,200 millones de dólares, mostrando claramente beneficio para el país.

Con China, la realidad es distinta. Honduras mantiene un déficit comercial porque importa mucho más de lo que exporta. Hasta junio de 2025, el país importó 190 millones de dólares desde el gigante asiático y solo exportó 7.87 millones, según datos del Observatorio de la Complejidad Económica

A pocos días de un cambio de gobierno, pido a las nuevas autoridades una política exterior clara y coherente. Honduras necesita priorizar la cooperación internacional, que tanto beneficia en desarrollo, fortalecimiento democrático y lucha contra la pobreza, áreas en las que la UE y otros cooperantes ya aportan resultados tangibles.

El país requiere continuidad en sus relaciones exteriores y una visión a largo plazo. Honduras debe diversificar sus lazos, y mantenerlos y fortalecerlos con quienes han demostrado ser socios confiables y estratégicos.

El país no puede manejar sus relaciones internacionales según la conveniencia del gobierno de turno, como sucedió con la ruptura de relaciones con Taiwán, que provocó la caída abrupta del sector camaronero en el sur.

La disminución del apoyo de Estados Unidos y otros países debe servir como alerta. Honduras necesita fortalecer sus lazos con la UE y con socios fieles como Japón. Para lograrlo, el gobierno debe garantizar seguridad jurídica, mostrar sensibilidad ante los problemas y ofrecer soluciones reales.

Motivo a la sociedad a exigir responsabilidad en política exterior a las nuevas autoridades.La cooperación internacional impacta directamente en la vida de los hondureños.

Carlos Urrutia
Carlos Urrutia
Periodista

Fact-checker de EL HERALDO y La Prensa Verifica, en donde combate la desinformación en línea. Conoce de SEO y periodismo digital. Estudiante de Periodismo en la UNAH.

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