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Aprobación de impuestos a la riqueza

El estadounidense Joseph E. Stiglitz, Premio Nobel de Economía 2001, expresa en su libro “La gran brecha” (2015) que: “Una ventaja del aumento de las desigualdades es que podemos reunir enormes cantidades de dinero aumentando las cargas fiscales solo en el extremo superior de la escala”.

A la vez, Thomas Piketty, en su libro de enorme éxito “El capital en el siglo XXI” (2013), propuso que para evitar que la desigualdad siguiera aumentando, debía aprobarse “un impuesto global sobre el capital”, el cual por su universalidad era muy difícil de implementar.

Sin embargo, esas ideas no han caído en el vacío ni han sido olvidadas.

Argentina aprobó este viernes 4 de diciembre “un nuevo impuesto a las grandes fortunas”, el cual tiene las características de un impuesto a la riqueza, destinado a “pagar por suministros médicos y financiar la ayuda estatal en medio de la pandemia del coronavirus”.

“La iniciativa fue votada en el Senado esta semana en una sesión especial que duró más de seis horas y obtuvo 42 votos a favor y 26 en contra”.

Se le ha denominado Ley de Aporte Solidario y Extraordinario, aplicable “a más de 12 mil personas que declararon un patrimonio superior a 200 millones de pesos (US$2.5 millones) en todo el país”, es decir, a poseedores como mínimo de US$ 30,000 millones de riqueza.

“Según un informe de la oficina de presupuesto del Congreso, con este aporte el Estado va a recaudar $420,000 millones (US$5.14 millones)”, equivalente apenas a un 0.017% del patrimonio de los ricos, lo cual no ha logrado evitar las opiniones adversas al impuesto mencionado.

El senador opositor Martín Lousteau fue uno de los primeros en criticarlo, “la oposición teme que el impuesto desaliente a los inversores extranjeros”. En su opinión Argentina es “un país con presión tributaria récord y a pesar de eso tenemos pobreza récord y dificultad para generar empleo”.

Agregó además que “esto no es un aporte, es un impuesto extraordinario por única vez y no entiendo cómo vamos a seguir financiando esas cosas si el aporte es solo por un año”. El senador oficialista Carlos Caserio a su vez aseguró que el aporte lo “solicitamos a los altos y grandes patrimonios del país”, dejando al “99.98% de los argentinos” libre de pagarlo.

Según la agencia de noticias AFP, “el 20% del dinero recaudado será destinado para garantizar el abastecimiento de suministros médicos, 20% para socorrer a pequeñas y medianas empresas, otro 20% para becas estudiantiles, 15% para desarrollos sociales y el 25% restante para proyectos de gas natural”.