El crecimiento del tráfico vehicular es un problema que debe llamar la atención de las autoridades municipales. Tanto en Tegucigalpa como en Comayagüela, encontramos día a día un tráfico vehicular que crece a medida pasa el tiempo.
Tenemos que comprender que si la población crece, también crece la necesidad de obtener un medio de transporte, el incremento en la cantidad del consumo de comida, agua, medicinas, escuelas, artículos suntuarios, etc.
Con este mensaje escrito no deseamos parar el normal crecimiento poblacional, pero sí queremos aportar ideas sobre algunas acciones que deben revisarse de inmediato.
Dentro de mis matutinas salidas para dirigirme a uno de mis empleos, pasando exactamente por una calle secundaria que se encuentra por la parte de atrás y lateral del Hospital San Felipe, encontramos la anomalía diaria (generalmente de lunes a viernes), del número de vehículos que personas que, en su mayoría, van a la atención médica en el centro asistencial dejan estacionados en áreas que no son permitidas y que se encuentran, en muchos casos, con la línea amarilla que indica que no se permite ubicar un carro en ese lugar.
Por ser una calle secundaria, de continuo uso vehicular, no deberían poder estacionar ningún vehículo, además se agrega el cierre de la calle que desarrollan los rapiditos, que no respetan el lugar de la estación, en cambio se ubican en medio de la calle de salida.
Indagando, sin informar que es parte investigativa, usuarios y personas encargadas de buscar estacionamiento en este lugar que repito, los señores de amarillo se conforman con realizar un arreglo, entre los personajes que de forma ilegal cobran a dueños o tripulantes de los vehículos una cantidad por cuidar la unidad y al final o al inicio del día ellos recompensan a las personas de ordenamiento vial con un valor económico.