Cartas al editor

Los mismos monos en...

Un buen político no es el que hace más ruido, sino aquel que aporta más luces para resolver los problemas de la patria. El pasado viernes 13 se presentaron las planillas para cargos de elección popular en las que podemos apreciar que en los partidos Nacional y Liberal solo se están “rotando” los cargos, pero en esencia siguen siendo las mismas caras solo que algunos(as) ahora pintan canas, han perdido el pelo pero vienen con las mismas mañas. Los que fueron ministros, diputados(as) ahora quieren ser designados, los que fueron designados, diputados… ¡Hay que votar por gente nueva! En ese sentido los jóvenes deben tener mucho ojo en cuál movimiento van aquellos que quieren reelegirse después, no de dos periodos mamando de la teta del Estado, sino que algunos ya van por la tercera, cuarta y hasta quinta vez, lo cual no es saludable para ninguna democracia, pues le cierran los espacios a una nueva generación que piensa de manera diferente y moderna.

La política no es un partido de fútbol en el que se dice “Yo soy de tal partido y qué”. No, señores. La cosa es más seria, se trata del futuro de este país y de las nuevas generaciones. Entonces también hay que estar muy atentos a dónde se les está dando “refugio” a los funcionarios de este gobierno en el que la corrupción y el abuso de poder han estado a la orden del día, o en cuál van los mismos que ya ocuparon cargos de elección y no dejaron una huella memorable, más bien fueron del montón.

En el Partido Nacional, por ejemplo, es más que necesario que sea depurado. Hay muchas manzanas podridas, hombres y mujeres que con sus acciones u omisiones le han desprestigiado desde cargos de elección popular, como empleados del gobierno que se han visto envueltos en escándalos que dan vergüenza a nivel nacional e internacional, o como sabemos, se han involucrado con el crimen organizado. Los movimientos que han acogido a estos “personajes” en sus planillas deben ser cuestionados y hasta censurados con nuestro voto, pues es el único poder que tenemos para sacarlos de la administración pública.