Como es del conocimiento público, en el gobierno del Partido Nacional 2026-30 fueron nombrados seis reconocidos miembros del Partido Liberal en cargos importantes del Poder Ejecutivo. Los nombramientos incluyen cargos en Derechos Humanos, Hondutel, Justicia y Desarrollo Económico, entre otros.
Al cumplirse los 100 días de gobierno, fueron muchos los funcionarios afines al oficialismo de Poder Legislativo y alcaldes como Juan Diego Zelaya (AMDC) que cumplieron con la responsabilidad y compromiso moral con la población nacional e internacional de brindar un informe sobre los principales obstáculos que encontraron y las acciones tangibles que han tomado para paliar y afrontar con valentía el cargo que asumieron ya sea por voto directo del pueblo o por el voto de confianza que el presidente Nasry Asfura les ha brindado.
En un gobierno transparente y de manos limpias, esa debe ser la conducta a seguir. Rendir cuentas periódicamente, informar y entablar una relación abierta de comunicación entre gobernantes y gobernados, que al final de cuentas son los que les pagan sus sueldos mediante sus impuestos.
Pero la gente se quedó esperando a que los funcionarios del Partido Liberal que son parte del gobierno también presentaran un informe para que sepamos qué están haciendo para saber si el presidente acertó al nombrarlos o se equivocó. Tienen que dar la cara pues solo los vimos cuando los juramentaron, pero después nada de nada.
Las bases del Partido Liberal les pidieron a sus representantes en la administración pública “manos limpias, honradez, capacidad y firmeza”.
Pero ¿cómo nos vamos a dar cuenta los hondureños si los funcionarios liberales están haciendo bien su tarea si no informan a la opinión pública qué están haciendo por su país?
Para luego es tarde.