Cartas al editor

Investigación criminal

La investigación criminal dentro del proceso legal en Honduras y al igual que en el resto del mundo, busca una sola cosa: la verdad de los hechos.

Para llegar a esa verdad es necesario entonces echar mano de otras ciencias que ayudan a dar con ella, pues determina si alguien es sospechoso o no de la comisión de un delito, entre ellas están: la balística, documentología, análisis de audio, video e imágenes, dactiloscopia y otras más de mucha importancia.

Para ello es necesario conocer los pasos a dar en esa búsqueda, que se sirve efectivamente del método científico que nos enseñan en la escuela. Como se recordará en la aplicación de este método se identifica el problema o en este caso la tipología del delito, se colecta información, mediante entrevistas a testigos y ofendidos, así como consultas a bases de datos, ya con esto se estará en la capacidad de elaborar al menos tres hipótesis, de las que, mediante la comprobación de la información, inspecciones, resultados de análisis de laboratorios y otros peritajes, se llega a la comprobación de una de estas hipótesis volviéndola entonces una verdad.

Es por lo anterior que el criminalista o investigador criminal debe ser un estudioso tanto de las leyes como de los procesos científicos, con el propósito de contextualizar mejor cada caso y presentarlo de forma comprensible para el fiscal del Ministerio Público quien, de acuerdo a la ley, es su asesor legal, volviéndolos así una dupla relevante en cada caso investigativo.

Debe recalcarse que el investigador criminal no está a favor ni en contra de nadie, solo debe interesarle la búsqueda de la verdad y saber cómo darla a conocer, debiendo ser lo más claro y preciso posible, porque lo segundo más importante después de esto es no castigar a un inocente y de allí la frase que dice que vale más cien pícaros libres que un inocente sin libertad.