La policía de Weymouth, Boston, condecoró a Aryanna Lynch
en una ceremonia que emocionó a su madre e hizo conocer la historia de la pequeña heroína.
Tiffany estaba en su octavo mes de embarazo cuando se despertó descompuesta
por un virus estomacal. Su esposo Kevin no estaba en casa:
se había ido al hospital porque también había tenido malestares.
Ella preparó el desayuno para su hija, y luego regresó a su living. Lo último que recuerda es que allí se dobló por el dolor de estómago y las náuseas.
Después, perdió el conocimiento.
Para su suerte, Aryanna la vio caer.
La niña, a pesar de estar muy asustada, se las arregló para hallar el teléfono celular de la madre en el piso del salón y desbloquear la pantalla.Y de alguna manera encontró la foto de su primo y lo llamó.
Pero no hubo respuesta humana. Sin embargo, le dejó un mensaje de urgencia: '¡Comeover!'
(¡Ven!).
El primo escuchó rápidamente el mensaje, llamó a la policía y luego a la casa de su tía, donde Aryanna corrió a atender el teléfono. Ya estaba llorando, aterrada porque su mamá no reaccionaba.
Sin embargo, la ayuda ya estaba en camino: cuatro patrulleros, un camión de bomberos y una ambulancia
llegaban poco después a la casa de Abbott Street. Una niña vestida de Blancanieves, su princesa favorita, les abrió la puerta.
'Mamá se cayó'
Cuando Tiffany volvió en sí, los paramédicos estaban cortando su ropa.
No tenía idea de cómo había llegado el servicio de emergencia para atenderla. Apenas puede calcular que estuvo desmayada 'unos 20 minutos'.
'Todavía no puedo creer esta historia. Lloro cada vez que alguien me pregunta sobre ello', confesó Lynch al diario Boston Globe. En estos días está por dar a luz a su segunda hija, Ashlynn Lee.
Poco antes de la condecoración de su niña, ambas dieron una pequeña entrevista en la que Aryanna, con la timidez lógica de la edad, contó lo que recuerda de la historia con las pocas palabras que le salen a su cortísima edad.
'Mamá se cayó',
dijo para explicar por qué pidió auxilio. Para explicar cómo consiguió operar el teléfono de su madre para pedir ayuda, la cuestión fue más vaga: 'Por sí mismo'.
Los policías de su condado, Weymouth,
valoraron su manera de actuar y decidieron premiarla: 'Es una delicia saber que un niño actúa de manera responsable. Su respuesta rápida e innegable preocupación por el bienestar de su madre ha dejado una impresión eterna en muchos de nosotros', dijo el jefe del cuerpo, Richard Grimes.