São Paulo, Brasil.- El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, encabeza el recuento de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de este domingo, con el 51,09 % de los votos, frente al 48,91 % del senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, según los resultados oficiales con el 75 % de las urnas escrutadas.
El candidato que obtenga más del 50 % de los votos válidos asumirá la Presidencia de Brasil el próximo 5 de enero por un mandato de cuatro años.
El inicio del recuento ha estado marcado por una gran confusión, después de que, a petición de la campaña de Lula, un juez de la Corte Suprema prorrogara dos horas el horario de votación, cuando ya se habían empezado a contabilizar los primeros sufragios.
Los últimos colegios electorales de Brasil cerraron sus puertas a las 19.00 hora local (22.00 GMT) de este domingo para reanudar inicio al recuento de votos en la segunda vuelta electoral, poniendo fin al plazo extraordinario de dos horas fijado por la Corte Suprema.
Una parte sustancial de las escuelas cerró a las 17:00 hora local (20:00 hora GMT), el horario original de cierre y otra parte continuó dos horas más por orden judicial, en medio de un clima de marcada confusión entre las autoridades de mesa.
El cierre definitivo de las mesas traslada ahora la atención al Tribunal Superior Electoral (TSE), que se prepara para reanudar el escrutinio tras haberlo paralizado seis minutos después del inicio, cuando el recuento alcanzaba el 0,25 %.
Al reanudar el recuento, Lula lideraba con el 52,27 % frente al 47,73 % de Bolsonaro, con un 1,50 % escrutado.
La resolución emitida por el juez del Supremo Cristiano Zanin, antiguo abogado personal del mandatario y aspirante a la reelección Luiz Inácio Lula da Silva, extendió la recepción de votos hasta las 19:00 hora local (22:00 GMT) a minutos de que se cumpla el plazo de cierre de los colegios.
La medida respondió a un recurso interpuesto por el Partido de los Trabajadores (PT), que denunció irregularidades y falta de transporte público en municipios gobernados por la oposición.
No obstante, la notificación judicial llegó poco después de las 17:00, hora prevista para el cierre original.
Para entonces, cientos de mesas ya habían clausurado la jornada, emitido sus boletines de urna impresos e incluso comenzado a enviar los dispositivos a las sedes de los Tribunales Regionales Electorales (TRE).
Por ello, tanto el STF como el TSE aclararon que la decisión judicial valía solo para aquellos establecimientos que aún estaban recibiendo votantes.