El expresidente de México Felipe Calderón (2006-2012) expresó este lunes su más enérgica protesta ante las denuncias de que fue espiado por Estados Unidos, lo que dijo que constituye un 'agravio a las instituciones mexicanas'.
'Hablé con Jose Antonio Meade, secretario de Relaciones Exteriores, para solicitar que transmita mi más enérgica protesta por el espionaje del que fui objeto', dijo Calderón en uno de los varios mensajes que escribió sobre el tema en su cuenta de twitter.
La revista alemana Der Spiegel publicó el domingo en su versión digital que la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense (NSA por su sigla en inglés) intervino el correo electrónico del entonces presidente Calderón por primera vez en mayo de 2010 y que la agencia 'ha espiado sistemáticamente y durante años al gobierno mexicano'.
El semanario citó un documento ultrasecreto filtrado por el estadounidenses Edward Snowden, el prófugo excontratista de la NSA acusado de espionaje por su país y asilado en Rusia.
En otro mensaje en Twitter, Calderón señaló que el espionaje en su contra 'más que personal, es un agravio a las instituciones' mexicanas 'dado que se realizaron cuando ejercía el cargo de presidente de la República'.
La cancillería mexicana, por su parte, había condenado el domingo esta práctica y dijo que 'es inaceptable, ilegítima y contraria al derecho mexicano y al derecho internacional' por lo que pedirá a las autoridades estadounidenses una investigación que 'deberá ser concluida a la brevedad'.
Calderón, que durante su presidencia sostuvo una estrecha colaboración con el gobierno de Estados Unidos, se trasladó con su familia a ese país al abandonar el cargo en diciembre de 2012 para realizar una estancia como profesor investigador de la universidad de Harvard (Massachusetts).
El pasado septiembre, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se comprometió con su homólogo Enrique Peña Nieto a realizar una investigación exhaustiva y deslindar responsabilidades sobre anteriores revelaciones de la cadena brasileña Globo sobre el programa de espionaje.
Globo reveló que en 2012 Estados Unidos intervino las comunicaciones del entonces candidato presidencial Enrique Peña Nieto así como de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff.