El secretario de Seguridad Nacional estadounidense, Jeh Johnson, afirmó este miércoles en Guatemala que continuará la deportación de niños centroamericanos, lo que cerró la puerta a los llamados de los Gobiernos del área para que permita a los menores quedarse en el país norteamericano.
'Nos vamos a regir por las leyes vigentes' de Estados Unidos, que indican que las personas detenidas por la patrulla fronteriza al intentar ingresar ilegalmente serán retiradas o devueltas, 'independientemente de su edad', afirmó Johnson en rueda de prensa al concluir una visita de dos días a Guatemala.
Datos del Gobierno estadounidense indican que el número de menores de edad sin acompañamiento de adultos que ingresaron clandestinamente a Estados Unidos desde el pasado octubre llegó a 57.000, en su mayoría de El Salvador, Guatemala y Honduras.
En la conferencia también participaron los ministros guatemaltecos de Gobernación (Interior), Mauricio López, y de Relaciones Exteriores, Fernando Carrera, así como el secretario de Gobernación de México, Miguel Ángel Osorio.
'Todas las personas que detectamos en la frontera quedan inmediatamente sujetas a un proceso de retiro de Estados Unidos', sin importar que fueran colocadas en el Departamento de Salud y Servicios Humanitarios para evaluar su estado físico, agregó.
Johnson afirmó que los niños 'casi son rescatados' por la patrulla fronteriza, pues 'están cansados y hambrientos' por el largo recorrido que pone en riesgo sus vidas.
El funcionario norteamericano aseguró que, dado 'el incremento de las migraciones ilegales que se ha dado últimamente', el presidente Barack Obama solicitó la víspera al Congreso 3.700 millones de dólares 'para poder acelerar el proceso de retiro de los Estados Unidos de esas personas'.
Las declaraciones de Johnson refutan la versión del canciller guatemalteco, dada el martes, de que Washington aceptó suspender temporalmente la repatriación mientras negocia con los gobiernos del istmo.