Corea del Norte puso a su ejército en situación de estar listo para el combate, y ordenó a las unidades de misiles “estratégicos” que estén preparadas para posibles disparos contra el continente de Estados Unidos y las islas de Hawái y Guam, en el Pacífico.
Corea del Norte ya había amenazado el jueves con atacar las bases militares estadounidenses en Japón y Guam para replicar a los vuelos de entrenamiento de los bombarderos estadounidenses B-52 en Corea del Sur.
Poco más tarde, el vocero del Pentágono, George Little, dijo que el gobierno estadounidense informó que había tomado “muy seriamente” las amenazas norcoreanas.
“Estamos preocupados por cualquier tipo de amenaza lanzada por los norcoreanos. Tomamos todo lo que ellos dicen muy seriamente. Ellos necesitan dejar de amenazar la paz, con eso no ayudan a nadie”, dijo Little a reporteros.
“Corea del Norte no logrará nada con amenazas o provocaciones que sólo contribuyen a aislar a Corea del Norte y socavan los esfuerzos internacionales por lograr la paz y la estabilidad en el noreste de Asia”, dijo el portavoz.
“Estamos listos para responder a cualquier contingencia”, subrayó el portavoz del Departamento de Defensa.