Uno de los primeros símbolos de la incursión del país en la arquitectura moderna, el edificio principal del Banco Central de Honduras (BCH), entrará en proceso de subasta pública.
El histórico inmueble que forma parte de la herencia que dejó el expresidente de Honduras, Juan Manuel Gálvez (1949-1954), estará en venta y al mejor postor.
Renán Sagastume, vicepresidente de la estatal entidad financiera, confirmó que los bienes del banco se ofrecerán en subasta para financiar la construcción del nuevo edificio del BCH que se erige en el bulevar Fuerzas Armadas (FF AA).
En este paquete de venta se incluyen el edificio principal ubicado en el centro histórico de Tegucigalpa y el edificio anexo en Comayagüela.
El proceso fue aprobado por el directorio del banco y se espera que concluya en el 2015.
Sin embargo, el anuncio ha causado controversia si se trata o no de un bien patrimonial el que estaría en venta.
En ese sentido, Sagastume informó que en el caso del edificio principal, por su ubicación y por ser un símbolo de la ciudad, ya se iniciaron las pláticas con algunas entidades de gobierno como el Congreso Nacional, para que sea el mismo Estado el que pueda adquirirlo.
“El edificio tiene un excelso mantenimiento, precisamente por eso se busca dar prioridad a las instituciones de gobierno interesadas para su compra, pues estamos seguros que ellos se encargarán de conservar la estructura”, manifestó.
El funcionario admitió que por su mismo diseño el inmueble no permite muchos cambios, pues al hacer severas transformaciones se pone en peligro.
“Los edificios se ofrecerán en subasta pública, pero en el caso del edifico principal se puede hacer algún tipo de negociación directa con otros entes del Estado”, afirmó.
El proceso se desarrolla de acuerdo a lo que mandan las leyes y desde ya se realiza el avalúo correspondiente por parte de peritos de la oficina de Bienes Nacionales, dijo.
El histórico inmueble además de albergar las oficinas administrativas, el directorio del BCH y la Tesorería, presidencia y de gerencia, atesora las bóvedas de todos los bancos que operan en el país y los bienes del Estado.
Además es la cuna de las oficinas de emisión y tesorería donde la ciudadanía puede realizar transacciones bancarias.
Aunque todavía no se tiene un precio establecido, según la Gerencia del Centro Histórico de la Alcaldía, el costo promedio de un edificio en el casco ronda los 12 mil lempiras por metro cuadrado.
“El BCH desde hace 20 años vio la necesidad de construir un nuevo edificio que albergara en un solo lugar a todo el personal. Actualmente estamos en dos edificios distantes el uno del otro, lo que dificulta el manejo de las bóvedas y el transporte de dinero”, argumentó Sagastume.
Los fondos que se obtengan de su venta se invertirán en el nuevo edificio del BCH, valorado en 50 millones de dólares (1,035 millones de lempiras).
Su edificación se dividió en tres etapas. La primera, que está en ejecución, concentra las bóvedas y las oficinas de emisión y tesorería.
Esta fase está prácticamente concluida, y se espera que se entregue en el primer trimestre de 2014.
La segunda está conformada por dos torres de 16 pisos cada una, donde se instalarán las oficinas administrativas. Su avance es del 25 por ciento, con la edificación de los primeros ocho niveles.
Mientras que la tercera, según Sagastume, es el aporte del BCH a la ciudad, pues en ella se concentrarán los museos y la biblioteca del banco que actualmente funcionan en el edificio anexo de Comayagüela. Actualmente está en proceso de recibir ofertas de las firmas constructoras y consultoras.
Demandan protección
Si bien es cierto el edificio principal del BCH no está inventariado como patrimonio nacional, su estructura representa un valor histórico para la ciudadanía y de caer en manos equivocadas puede perderse, advierten historiadores.
La puesta en venta ha disparado las alarmas en las autoridades del Centro Histórico de Tegucigalpa.
Arturo Suárez, gerente de esta dependencia, aseguró que pese a que el edificio no está inventariado como patrimonial forma parte del patrimonio cultural de la ciudad.
“No vamos a permitir que se trastoque el edificio; la composición de la fachada, el volumen, sus detalles, es la herencia de Juan Manuel Gálvez y una representación de la arquitectura modernista”, enfatizó.
Para el historiador Mario Argueta, el mecanismo de defensa del edificio se garantiza si el mismo Estado lo compra.
Esa garantía parte de la firma de un contrato de compra-venta que incluya una cláusula de protección de la fachada del edificio y para ello se necesita la intervención del Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH), expresó.
A juicio del historiador, el emblemático edificio del BCH puede establecerse como un anexo del Congreso Nacional o bien destinarse para la creación de un centro de la literatura nacional que albergue el Archivo Nacional, la Hemeroteca y Biblioteca Nacional.
Mientras todos los expertos apuntan al IHAH como el ente encargado de velar porque se preserve la estructura del emblemático inmueble. Cuando EL
HERALDO solicitó una reacción de sus autoridades, los oficiales de Relaciones Públicas aseguraron que no se pueden pronunciar la respecto porque el edificio principal del BCH no está inventariado como patrimonial.