Florida, Estados Unidos.- Un hondureño fue acusado de homicidio por negligencia tras la muerte de su sobrino de apenas tres años en el condado de Escambia, en el estado de Florida, Estados Unidos, un caso que ha causado consternación por la gravedad de las lesiones que presentaba el menor.
El acusado, identificado como Samuel Antonio Maldonado Erazo, de 28 años, fue detenido por autoridades locales luego de que el niño falleciera en un hospital tras sufrir un paro cardíaco.
De acuerdo con la investigación, el menor estaba bajo su cuidado luego de que su madre y una tía fueran deportadas recientemente hacia Honduras.
Según la Oficina del Sheriff del condado de Escambia, dirigida por Chip Simmons, el pequeño presentaba múltiples lesiones graves, entre ellas contusiones extensas en todo el cuerpo, 17 golpes en la cabeza, varias marcas de quemaduras, costillas rotas, una desprendida de la columna vertebral, páncreas seccionado, clavícula fracturada y señales de posible abuso sexual.
Las autoridades también indicaron que varias de las heridas se encontraban en diferentes etapas de curación, lo que sugiere que el menor pudo haber sido víctima de maltrato durante un periodo prolongado.
El niño fue trasladado a un centro médico el miércoles luego de que se realizara una llamada al número de emergencias 911 por un paro cardíaco.
Sin embargo, las investigaciones revelaron que el menor había mostrado signos de angustia extrema durante el día y que el acusado no buscó atención médica inmediata.
En cambio, según el informe preliminar, Maldonado Erazo llevó al niño con él a su lugar de trabajo, donde el pequeño finalmente se deterioró hasta sufrir el paro cardíaco.
El sheriff Simmons calificó el caso como “horrendo y despreciable”, señalando que las lesiones del menor son “difíciles de describir e incluso más difíciles de imaginar que alguien tenga que soportarlas”.
Las autoridades informaron que Maldonado Erazo permanece detenido sin derecho a fianza en la cárcel del condado de Escambia mientras continúa la investigación. La Fiscalía y la Oficina del Médico Forense analizan la posibilidad de elevar los cargos a delitos más graves debido a la gravedad de los hechos.
El menor era originario de la comunidad de Los Siles, en el municipio de Gracias, Lempira, en el occidente de Honduras. Su madre ahora busca apoyo económico para poder repatriar el cuerpo del niño a su país de origen y darle sepultura junto a su familia.