Tegucigalpa, Honduras.- Doce días después de conmemorarse el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, Honduras contabilizaba 36 muertes por esta causa entre menores de edad en 2026, una cifra que está a ocho casos de igualar los 44 registrados durante todo 2025.
De los 44 casos reportados el año pasado, 25 correspondieron a niñas y 19 a niños, principalmente entre los 16 y 17 años. Los casos se registraron en 12 departamentos del país, con mayor incidencia en Santa Rosa de Copán y Jutiapa, Olancho.
Más de 800 casos
La cifra general asciende a 830 muertes por suicidio acumuladas durante 2025 y lo transcurrido de 2026, según datos del Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad (IUDPAS) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
De ese total, 218 casos corresponden a 2026 y 612 a 2025. Los datos también indican un aumento del 8.4%, mientras que estas muertes representan el 8.4% de las registradas por causas externas.
De los 612 casos contabilizados en 2025, 503 correspondieron a hombres, equivalentes al 82.2%, mientras que 109 fueron mujeres.
Los registros representan una tasa de 6.9 suicidios por cada 100,000 habitantes mayores de cinco años y reflejan la necesidad de reforzar la atención de la salud mental en el país.
Ernesto Gálvez, psicólogo clínico y académico de la UNAH, menciona que la desintegración familiar, la inseguridad, las dificultades económicas y la falta de empleo son algunos de los problemas que afectan la salud mental de la población.
Prevención y atención
Además de factores sociales y económicos, trastornos mentales como la ansiedad y la depresión requieren atención profesional. La falta de diagnóstico y tratamiento puede aumentar los riesgos para la salud de las personas.
La línea de asistencia 150 es presentada como un recurso gratuito y disponible a nivel nacional para brindar acompañamiento a quienes necesitan atención.
La prevención, el acceso oportuno a servicios especializados y la identificación de señales de alerta son elementos fundamentales para atender los problemas de salud mental y reducir los riesgos asociados al suicidio.