Honduras

Retiran tres cadáveres de presos asesinados en la PN

23.08.2014

Tegucigalpa, Honduras

Al menos tres de los cuatro cadáveres de los reclusos asesinados en la Penitenciaría Nacional Marco Aurelio Soto, en Támara, fueron retirados ayer por sus familiares en la morgue del Ministerio Público.

El primer cadáver en ser retirado fue el de Melquin Umaña, originario de la aldea El Cerro, municipio de Dulce Nombre de Culmí, Olancho.

Un pariente del ahora occiso relató que Melquin había establecido su residencia en Ahuas Vila, en el departamento de Gracias a Dios, hace unos 10 años. Comentó que el padre de Melquin también se encuentra recluido, por lo que pidió que se le brinde seguridad para evitar que corra la misma suerte que su hijo.

En horas de la tarde fue entregado a sus parientes el cadáver de Salatiel Arce Ordóñez (37), padre de nueve hijos, originario de la aldea Agua Blanca, Dulce Nombre de Culmí, Olancho. Sus familiares dijeron que se fue a trabajar a Ahuas Vila con la intención de sacar adelante a su numerosa familia.

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Un pariente relató que la última vez que lo miró con vida fue hace dos sábados, cuando llegó a visitarlo. “Él estaba feliz porque a finales del mes iba a quedar libre”, afirmó. Dijo que Salatiel no tenía planes de regresar a La Mosquitia, sino que quería quedarse en su comunidad natal.

En horas de la tarde noche fue entregado el cadáver de Nelson José Oliva, también originario de Dulce Nombre de Culmí.

Los familiares relataron que Melquin, Nelson y Salatiel eran empleados de Felipe Umaña, padre de Melquin. Supuestamente Felipe los llevó contratados a Ahuas Vila para trabajar en el campo.

Hasta en horas de la tarde de ayer, ningún familiar de Rodolfo de Jesús Brevé López se había presentado a la morgue para retirar su cadáver.

Los cuatro reclusos fueron asesinados el viernes en el módulo de procesados por otro interno identificado como José Rafael Vega, quien cumple una condena de 41 años de cárcel por el delito de asesinato.

La captura

Estas personas fueron capturadas a principios del mes de mayo por miembros de la Fuerza de Seguridad Interinstitucional (Fusina). En la operación se detuvo un total de 16 personas que portaban fusiles de guerra, entre ellos AK-47 y AR-15.

Según las autoridades, los detenidos estaban involucrados en acciones de narcotráfico, asociación ilícita, almacenamiento ilegal de armas de guerra y armas comerciales.

Sin embargo, los familiares afirmaron que a ellos solo les decomisaron machetes y que los capturaron por envidia al ver que ellos estaban prosperando con su trabajo. Los parientes dijeron que a los cuatro amigos los mandaron a matar “enemigos, pero es muy peligroso hablar de eso, pero ellos fueron sin duda”.