Un periodista hondureño que había sido víctima de amenazas y atentados del crimen organizado recibió asilo en Estados Unidos, informó el viernes el Diario de Nueva York en su versión digital.
El comunicador llegó a Estados Unidos huyendo de los criminales que amenazaban su vida y logró probar que la policía hondureña no hizo nada para protegerlo porque 'los supuestos perpetradores eran menores de edad'.
'La decisión también acepta que las organizaciones de narcotráfico que amenazaron al periodista son tan poderosas en todo Honduras, que no le hubiera servido de nada mudarse a otra parte del país, el argumento que seguía el gobierno de Estados Unidos para evitar darle asilo', señala la publicación.
'Casos como este reafirman que muchas de las personas que están llegando a nuestra frontera sur provenientes de ese país son refugiados legítimos y así deberían de ser tratados por nuestro gobierno', dijo Bradley Jenkins, abogado voluntario del proyecto BIA de la Red Católica Legal de Inmigración (CLINIC), que representó al periodista hondureño.
En abril pasado, el gobierno estadounidense rechazó la solicitud de asilo del periodista e insistía en que éste debía ser deportado.
No obstante, el caso fue apelado por los abogados voluntarios de CLINIC que representaron al periodista a la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA), que falló recientemente a favor del asilo.
Según la información, el comunicador fue despedido de su trabajo debido a que dejó ir por miedo tras sufrir amenazas y ser atacado de forma violenta, además de ser víctima de hostigamiento, disparos y una paliza debido a sus reportajes sobre narcotraficantes.