El hospital Escuela vuelve a ser el escenario de otro bochornoso episodio de violencia irracional. Una paciente que llegó en busca de atención a sus enfermedades, lo que se llevó fue violencia y agresiones.
La flagrante violación a los derechos humanos en esta institución está a la orden del día, ya que, el lunes pasado, fue un fotógrafo de la agencia Reuters quien se llevó una salvaje golpiza.
La mujer en todo momento se negó a revelar su nombre para evitar futuras represalias. Sí aseguró, con indignación, que fueron dos guardias quienes violentaron sus derechos.
Relató que a eso de las 10:00 de la mañana la mujer salió de consulta y cuando se dirigía al área de la farmacia a reclamar los medicamentos, fue agredida por los guardias.
Me arrugaron las recetas
“Yo iba pasando por una puerta y uno de los guardias me dijo que no podía pasar por allí, por lo que yo le dije que iba a reclamar las medicinas que me habían recetado y luego me arrebataron y me arrugaron las recetas”, dijo la mujer afectada.
“Estos guardias son unos abusivos que no respetan a las personas que vienen a este hospital solo porque andan armados con palos y pistolas”, aseguró.
La paciente, que se sentía impotente por lo que le había ocurrido, determinó denunciar el caso ante el director del centro asistencial.
“Lo que pido al director es que ponga orden ya que somos pacientes que merecemos que nos respeten y no se nos trate como delincuentes”, explicó la mujer agraviada.
Roberto Esquivel, director del Hospital Escuela, de inmediato conoció el caso y dijo que se van a realizar los correctivos necesarios para que no se sigan presentando hechos en contra de los pacientes.
Por su parte, Ángel Vásquez, jefe de los guardias de la compañía GECKCO, que presta seguridad en el Hospital Escuela, justificó las agresiones en contra de los pacientes diciendo que algunas personas llegan y quieren hacer lo que quieren y eso no es posible.
“Nosotros estamos para guardar el orden, pero les aseguro que eso no volverá a pasar”, dijo Vásquez.