Unas 706 instituciones educativas privadas del país, incluyendo prebásica, básica y media, comienzan el año lectivo esta semana.
Un alto porcentaje de esas escuelas y colegios son bilingües, es decir que tienen como enseñanza primaria el idioma inglés.
La mayoría de ellos abren sus puertas hoy a unos 63,000 alumnos para comenzar con el proceso de organización, que allana el camino hacia el inicio de clases de manera oficial.
Orlando Betancourt, encargado de la Dirección de Estadística de la Secretaría de Educación, explicó que es “muy difícil conocer al inicio del año la matrícula total de ese sector del estudiantado”.
El funcionario explicó que “debemos hacer un proceso de traslape, es decir comparar la matrícula inicial proyectada que nos proporcionan las escuelas y colegios, con la matrícula final que nos entregan posteriormente al inicio de clases”.
Sin embargo, estimó que cada año la matrícula de estos centros crece en 2,400 y 2,700 alumnos.
Población estudiantil
“El año anterior tuvimos 60,513 estudiantes en las bilingües”, detalló. En base a la tendencia de crecimiento se podría afirmar que la cantidad de alumnos de este año sería de 63,000.
Tegucigalpa y San Pedro Sula son las ciudades donde más se concentran estos centros educativos y, por tanto son los que más alumnos reportan. Para el caso, el año pasado hubo 16,562 estudiantes en San Pedro Sula y 20,708 en Tegucigalpa.
Hay que recordar que en todo el país hay cerca de 20 mil centros educativos públicos, tanto de prebásica, básica y media. En ellos unos 2.3 millones de alumnos reciben clases.
Sin embargo, el sector público de la educación se ha quedado rezagado en el desarrollo de su infraestructura, material didáctico e, incluso contratación de más profesores que cubran el denominado “crecimiento vegetativo” de la educación.
Eso significa que cada año se matriculan más niños en el sector público, pero la cantidad de maestros es la misma desde hace varios años.
De hecho, en el sector público se estima que hay cerca de 3,000 centros educativos unidocentes, es decir un solo profesor atiende a los seis grados.
Por estas y otras razones, muchos padres de familia optan por realizar grandes esfuerzos económicos para que sus hijos asistan a un centro educativo privado bilingüe.
Al menos en esas escuelas y colegios no hay paros y se dan más de 200 días de clases, dijo Lizeth Gúnera, una madre de familia que tiene su hijo en una escuela bilingüe.
Alto costo
Pero el precio para dar una educación de calidad en Honduras puede ser bastante alto, considerando los bajos salarios que devenga la población en general.
Por ejemplo, los centros educativos pueden tener mensualidades que pueden comenzar con los tres mil lempiras mensuales y llegar hasta los 10,000 o, incluso 15,000 lempiras, dependiendo de la matrícula y los mecanismos de pago.
Estos costos, por ejemplo, hacen imposible que un obrero con el salario mínimo (7,000 lempiras) pueda pagar una escuela bilingüe (o privada) para su hijo.
Héctor Sabillón, presidente de la Federación Nacional de Instituciones Educativas Privadas de Honduras (Fenieph) indicó que un padre puede llegar a pagar por un alumno 120 mil lempiras al año.
A esto se debe sumar el incremento de los materiales y textos educativos, uniformes, calzado y el costo del transporte.