Las autoridades agrícolas esperan una cosecha este año de 2.5 millones de quintales de frijoles y 13 millones de quintales de maíz, para lo cual promueven la siembra de alrededor de cien mil hectáreas solo entre los pequeños productores.
Los medianos y grandes productores tienen, por su parte, la posibilidad de accesar a unos 600 millones disponibles en el Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (Banadesa), en las siembras de primera que están por iniciar.
El ministro de Agricultura, Jacobo Regalado, dijo a EL HERALDO que todo está listo para comenzar las siembras de primera. Incluso, el bono de solidaridad productiva debe distribuirse a partir de la próxima semana en Choluteca y Valle.
Para este año se destinarán alrededor de 300 millones de lempiras para la compra de los bonos que se repartirán así: 47 mil para la siembra de frijoles, 35 mil para maíz híbrido y 35 mil para variedad.
El titular de la Dirección de Ciencia y Tecnología Agropecuaria (Dicta),
Geovany Pérez, dijo que los bonos aportarán un 25 por ciento de la producción nacional de granos básicos. La idea es que los bonos de solidaridad lleguen a unos 150 mil productores pequeños este año, en todos los ciclos productivos.
El año pasado hubo muchas denuncias de politización del bono. Sobre el tema, el titular de Dicta dijo que en cada comunidad hay un comité formado por el alcalde, organizaciones campesinas y representantes de las iglesias.
Hay instrucciones precisas del presidente Lobo Sosa de no politizar el bono que beneficiará a productores que tienen entre una y dos manzanas.
Este año el gobierno no solo entregará frijoles y maíz, sino que se instalarán pequeños sistemas de riego por goteo, huertos familiares y proyectos de aves de corral en algunas zonas, según el representante de Dicta.
Las organizaciones campesinas, que otros años han denunciado exclusión de los programas del bono de solidaridad, este año lo tendrán. El director del Instituto Nacional Agrario (INA), César Ham, dijo a EL HERALDO que los cien tractores donados por el gobierno venezolano de Hugo Chávez, están en buen estado y trabajando en diferentes departamentos. Solo las Fuerzas Armadas tienen cinco tractores que los utilizan en algunas unidades militares para producir la tierra. En Honduras, se estima que hay 750 mil pequeños productores de los que un 25 por ciento, aproximadamente, forman parte de organizaciones campesinas. El resto están desprotegidos y sin acceso a la tierra.
Los medianos y grandes productores -entre los que se encuentra el propio presidente Porfirio Lobo Sosa- están agrupados en una organización denominada Prograno.
Lobo Sosa produce maíz, frijoles, arroz y soya en su finca La Empalizada, a inmediaciones de Juticalpa.
El presidente de Banadesa, Johny Handal, dijo que ya está en contacto con las organizaciones que agrupan a los grandes y medianos productores para facilitarles las líneas de crédito. Advirtió, sin embargo, que no habrá financiamiento para quienes han caído en morosidad y los que están en la central de riesgos.
El banco agrícola del Estado cerró el año pasado con 10,172 créditos que significaron mil millones, según Handal. Para las siembras de primera de 2012 están listos 600 millones, cifra que puede subir a mil millones en el curso del año.