Informe final de la MOE-UE señala intimidación a los medios, injerencia y polarización

El informe final entregado al presidente Asfura indica que el proceso electoral, aunque demostró que no hubo fraude, estuvo marcado por amenazas y ataques a la prensa

  • Actualizado: 03 de marzo de 2026 a las 12:36
Informe final de la MOE-UE señala intimidación a los medios, injerencia y polarización

Tegucigalpa, Honduras.- Tras más de tres meses de haberse llevado a cabo las elecciones generales en Honduras, la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea Honduras (MOE-UE) finalmente brindó este martes -03 de marzo- su informe final sobre el proceso electoral.

Tras permanecer en el país desde inicios de octubre hasta finales de diciembre con un despliegue de observadores provenientes de la Unión Europea, Canadá y Noruega, la misión agradeció la invitación para la revisión de este proceso.

Entre los principales hallazgos, la misión señaló que las elecciones se desarrollaron en un clima de alta polarización y tensión política, resaltando las disputas constantes afectaron el funcionamiento del Consejo Nacional Electoral (CNE) y del Tribunal de Justicia Electoral (TJE), evidenciando vulnerabilidad institucional ante posibles parálisis e injerencias.

También se reportaron amenazas contra consejeras y magistrados en el período postelectoral.

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Expresaron su preocupación por la instrumentalización política de algunas decisiones del Estado, en particular de la Fiscalía General, y por la injerencia de las Fuerzas Armadas (FF AA).

Señalaron que el período postelectoral estuvo marcado por acusaciones de fraude, intentos de desacreditación, protestas y actos de violencia, así como amenazas de confiscación de material electoral y declaraciones políticas que incrementaron la tensión.

Cuestionaron la planificación e implementación, en cuanto a tecnología para la transparencia y trazabilidad del proceso; presentaron deficiencias y señalaron que los mecanismos de control resultaron insuficientes.

Durante el proceso, integrantes de instituciones electorales enfrentaron amenazas, denuncias y presiones, situación que, según el informe, afectó el clima institucional.

Recomendó al Congreso Nacional emprender con suficiente antelación una reforma integral del marco legal electoral, fortalecer la independencia y rendición de cuentas del CNE, mejorar la comunicación institucional y garantizar un entorno seguro para periodistas.

Lectura del informe

En primer lugar, tendré que expresar mi sincero agradecimiento a las autoridades hondureñas por la invitación dirigida a la Unión Europea para observar este proceso electoral. Asimismo, quiero reconocer y agradecer la colaboración abierta y constructiva de todos los interlocutores del proceso electoral en cada uno de los departamentos donde nuestros observadores estuvieron desplegados.

La Misión de Observación Electoral estuvo presente en Honduras desde el inicio de octubre hasta finales de diciembre con un total de ciento ocho observadores provenientes de la Unión Europea, Canadá y Noruega, desplegados en todo el territorio nacional.

Nuestro mandato consistió en evaluar de manera integral todas las fases del proceso electoral, desde la conformación del censo hasta la validación final de los resultados.

Con la publicación de este informe final, la misión cumple plenamente su mandato. El documento recoge nuestras conclusiones definitivas y formula 24 recomendaciones orientadas a fortalecer los procesos electorales.

Este informe ha sido compartido con las instituciones electorales, los miembros del Gobierno, los representantes del Congreso Nacional, los partidos políticos y las organizaciones de la sociedad civil. En continuidad con el informe preliminar, publicado dos días después de la jornada electoral, nuestras principales conclusiones señalan que las elecciones se desarrollaron en un clima de alta polarización y tensión política.

Las disputas constantes afectaron el funcionamiento tanto del Consejo Nacional Electoral como del Tribunal de Justicia Electoral, evidenciando la vulnerabilidad institucional ante la parálisis y las posibles injerencias política.

Observamos también con preocupación la instrumentalización política de algunas decisiones del Estado, en particular de la Fiscalía General, así como la injerencia de las cúpulas de las Fuerzas Armadas en la vida política del país.

La jornada electoral transcurrió en términos generales de forma pacífica, con una participación significativa de la ciudadanía, lo que demuestra el firme compromiso del pueblo hondureño con la democracia. No obstante, el proceso de divulgación estuvo marcado por acusaciones de fraude, intentos de desacreditación, protestas, actos de violencia y sabotajes contra el escenario electoral. Además, hubo amenazas de la Fiscalía General de confiscar material electoral, así como declaraciones diarias del presidente del Congreso sobre la posibilidad de que su comisión permanente anunciara los resultados electorales pasando por alto la autoridad nacional.

La profunda desconfianza entre los principales partidos provocó la adopción de una compleja infraestructura tecnológica con el propósito de reforzar la transparencia y la trazabilidad del proceso. Sin embargo, su planificación e implementación evidenciaron deficiencias importantes y los mecanismos de control resultaron insuficientes para el proceso de divulgación.

Durante todo el proceso, integrantes de las instituciones electorales enfrentaron amenazas, denuncias y procedimientos judiciales, así como presiones contra las instituciones electorales. En el período postelectoral existieron amenazas contra dos consejeras y magistrados del TJE.

Aunque no se formalizaron órdenes de detención, el clima de intimidación persistió asociado a la conducción del proceso y afectó a algunas autoridades, empleados y actores excepcionales. Es fundamental fortalecer la institucionalidad democrática de Honduras, de manera que quienes ejercen responsabilidades electorales puedan hacerlo con independencia, seguridad y transparencia. La legislación electoral presenta deficiencias relevantes que requieren un debate amplio e inclusivo, incluso urgente, para impulsar la reforma necesarias.

Otro aspecto de preocupación fue el entorno en el que operaron los medios de comunicación, caracterizado por la intimidación, las campañas de desinformación y acciones legales. Se registró una retórica hostil contra periodistas críticos por parte de actores públicos y privados. Esta situación, sumada a la debilidad de los mecanismos de protección, afectó el clima de libertad de expresión.

El informe detalla cada fase del proceso y formula 24 recomendaciones dirigidas al Gobierno de Honduras, al Congreso Nacional, al Consejo Nacional Electoral, al Tribunal de Justicia Electoral y a los partidos políticos y sociedad civil.

Primero, el Congreso Nacional debe emprender con suficiente antelación a las próximas elecciones la reforma integral del marco legal electoral, corrigiendo inconsistencias y deficiencias que influyen en las instituciones electorales y en la sociedad, incluidos los medios de comunicación. Segundo, es importante fortalecer la capacidad institucional, la independencia y la rendición de cuentas del CNE, reduciendo las diferencias partidarias y estableciendo salvaguardias para la parálisis política. Tercero, implementar una estrategia eficaz de comunicación institucional del CNE y garantizar información clara, coherente y oportuna, incluida la publicación inmediata de decisiones y la difusión continua de información.

Cuarto, promover un entorno mediático seguro, libre de intimidación, y garantizar protección efectiva para periodistas en situación de riesgo. Asegurar la aplicación efectiva de las normativas sobre paridad de género y alternancia en todos los niveles de candidatura, respaldada por mecanismos de supervisión y control; adoptar políticas y mecanismos para prevenir y abordar la violencia política de género, tanto en línea como fuera de ella para la publicación de los partidos.

Séptimo, reforzar la apropiación y el control del CDE sobre la gestión de resultados, desarrollando un sistema propio, debidamente probado y auditado por su ejecución, claro, como pasa en otros Estados de la región.

Estas recomendaciones, y otras recomendaciones adicionales, se presentan con el estricto objetivo de contribuir a una reforma profunda y sustentable, basada en los principios democráticos, en el control del CDE y del Estado de derecho, y en la necesidad de responder a las expectativas del pueblo.

Para proporcionar un espacio de reflexión sobre la implementación de estas recomendaciones, la misión organizará este jueves un conversatorio con distintos sectores involucrados en estos procesos. Invitamos a los medios de comunicación a cubrir el evento, que iniciará a las dos de la tarde.

El encuentro contará con palabras de bienvenida de la presidencia del CNE, del presidente del Congreso, del vicepresidente y de la vicepresidenta.

Permítanme concluir felicitando al pueblo hondureño por su numerosa participación y su compromiso democrático, al ejercer su derecho al voto el pasado 30 de noviembre.

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Redacción web
Redacción

Staff de EL HERALDO, medio de comunicación hondureño fundado en 1979.

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