Un nuevo llamado a la conversión se habría registrado en las últimas horas en la catedral de San Pedro Sula, donde el Cristo Crucificado habría llorado en las últimas horas, según afirmó una fiel devota.
'Lo vi llorar, lo vi llorar”, decía emocionada Bella Fernández, de 49 años, una empleada del municipio ubicado en la zona norte de Honduras y fiel devota del Cristo Crucificado.
Fernández cuenta que llegó a la catedral a platicar con Él, se arrodilló, cuando de repente miró hacia arriba y vio las lágrimas que según ella emanaban de los ojos del Cristo Crucificado que se encuentra en la catedral San Pedro Apóstol.
“Solo Él sabe porque llora, pero algo le duele, seguro, por tanta violencia en el país, dijo.
La noticia trascendió y en cuestión de minutos curiosos y devotos llegaron al lugar; algunos aseguraban ver las lágrimas, pero otros no.
El párroco de la catedral Saturnino Senis dijo: “¿dónde está llorando?
Eso es mentira, puede ser que por la concentración de calor derrame gotas. El Señor llora por nuestros pecados, pero no es la imagen”.
El sacerdote contó que la gente tiene mucha devoción por el Cristo Crucificado.
Recientemente, en el campus universitario de la Universidad Católica en la capital de Honduras, estudiantes aseguraron haber visto a la virgen Nuestra Señora de la Paz derramar lágrimas por segunda ocasión.
Según los reportes de EL HERALDO, en el 2011 la virgen María lloró
dos veces: el 24 de enero y el 1 de febrero.
En ambas ocasiones, estos acontecimientos fueron seguidos por tragedias. El 14 de febrero de 2011, a eso de las 7:00 de la mañana, un avión bimotor Let 410 se estrellaba en Las Mesitas, Santa Ana, con un saldo trágico de 14 personas muertas.
En el 2012, la visión fue seguida por un voraz incendio que en cuestión de minutos acabó con la vida de 360 privados de libertad
que cumplían su condena en el penal de Comayagua. Posteriormente, cuando los hondureños apenas lograban salir del asombro ante semejante tragedia, un siniestro acabó con los mercados de Comayagüela.
Ante estos siniestros que, en Honduras y el mundo, han recibido connotaciones apocalípticas, hay quienes se preguntan si en realidad las supuestas lágrimas que salieron del ojo derecho de la Virgen Nuestra Señora Reina de la Paz eran una señal de grandes catástrofes que se registrarían en el país.